domingo, 30 de noviembre de 2008

Lo que se va

No fue sólo octubre o noviembre. Los últimos meses de este año han pasado sin respiro, y aunque cada uno ha sido diferente, de cierto modo todos me han dado mucho frío.

La Ciudad no se detiene, y ese movimiento que tiene en sus ejes viales se lo ha transmitido poco a poco a mi corazón. Las personas que conocí desde que comenzó este "invierno de mentiritas", se han comenzado a ir; y para mi propia sopresa, unas cuantas han estado de vuelta.

De unas semanas para acá, no sé qué ha pasado en el universo que hace que viejos conocidos se acuerden de mi a altas horas de la noche. Un día el móvil no paró de sonar. Me llegaron mensajes de gente de la que no tuve razón por varios meses, y también debo decirles que hubo números que no reconocí. Dice el par de ojos verdes que los números nunca se deben borrar. Por el contrario, yo estoy segura de que hay números que estorban; prefiero no saber quien me llama y sorprenderme al reconocer una vieja voz, que repasar un número en mi lista sin estar obligada a hacerlo. No sé... mi madre a veces piensa que soy un poco radical pero bueno, en fin ¿quién logra saber la ciencia de las libretas telefónicas?

Y qué más da si se van, si regresan o si nunca llegan; supongo que llegó el momento en el que yo ya no puedo hacer nada para que las cosas cambien. Mi soledad ha comenzado a caerme bien y me pongo bien cuando no me abandona. Listo y diferente.

El tiempo también se me va. Ya no diré nada de la vida (menos del amor). Mi compañera por excelencia se irá a vivir a los states. Y nada. ¿Qué puedo hacer? Todos se van, yo soy la que me quedo. Quizá en un futuro las cosas cambien, y sea yo también la que cambie de lugar. Como lo he dicho antes, mientras algo no me ate acá y sigan dejándome plantada los sábados por la tarde, supongo que puedo cambiar de residencia. Sí, eso es, debo estar lista por si sale de repente.

También me canso de hacer planes todo el tiempo. Creo que me volé la barda pensando si me convenía o no enamorarme... caray, a qué extremo he llegado. Si yo hubiera sabido que noviembre lo iba a terminar en citas con el especialista y exámenes de laboratorio, digamos que no me hubiera detenido para echar una ilusión. Hay veces que ni soñar es bueno. (By the way, los besos siguieron vetados y el amante intentó regresar pero conmigo no tuvo suerte).

Bienvenido "último tramo del camino".
Buenas noches "peli de terror".

Arriba los preparativos para la navidad, abajo los domingos.
Arriba los besos en los labios, abajo las despedidas.
Arriba yo, abajo tu.
(Si me animo podremos compartirlo).

martes, 25 de noviembre de 2008

Prepara tu bate

...porque la vida te mandará la peor de sus curvas y deberás estar listo para pegarle a la bola.

Hace mucho tiempo, el Rey Sol me dijo esta frase y nunca la he olvidado. Generalmente la traigo presente, en mi maxi memoria que solía no olvidar nada. Otras veces, la maxi memoria falla, y es cuando la paso por alto.

Yo, que me jacto de ser una chica optimista, hoy me siento hasta el suelo. La vida es difícil, lo sé, pero no había tenido una idea de qué tan complicada se podía poner al pasar de los años.
Creo que me molesta la falta de honestidad. Sobre todo soy muy leal, fiel hasta la muerte, así que cuando me pagan con moneda diferente me hacen sentir muy mal.

Tienen razón, no fue mi culpa. Sin embargo, la primera involucrada fui yo y mi nombre salió. Ojalá esta vez no hubieran sabido quien es Mariposa Tecknicolor. No debo tener tan buena esperanza en la gente, el tiempo pasa y las memorias olvidan o triangulan información.

Estaba desilusionada, muy desilusionada. Triste también, y un tanto deprimida. Hoy, después de haber desayunado con San Román y de haber platicado con un viejo amigo -de mi memoria también- las cosas me han quedado claras.
Estaba a punto de volverme una Robinson Crusoe en femenino. Ya no hablaría con nadie, ni confiaría en nadie. Aprendería a vivir con mi soledad por necesidad. Ni si quiera le haría "miau" al gato todos los días al despertar. No me interesaría más nada... Las cosas no pueden ser tan sencillas. Todo se aprende.

Me gusta el estilo y mi estilo no es ese. Una vez Mauricio me dijo que era lindo que hablara mucho, que hiciera contacto con los demás. Simplemente no debo bajar la guardia. Debo pensar pensar y pensar. Escribir también, es lindo esto.

Me quiero quedar con lo que dice el gurú de una de mis fashion magazines: "Cuando algo va mal, debes saber que, a pesar de la pena que puedas tener en ese momento, la luz que vas a ver al final va a ser diez veces superior a la que verías si el problema no fuera tan malo. Las situaciones negativas tienen siempre una luz brillante en su interior."

(Gracias por el "gran abrazo" que me mandaste hace rato, hoy me hace falta...)

lunes, 24 de noviembre de 2008

Todos vuelven

...

...

estoy muy enojada porque escribí esta entrada completita, hubo una bronca con el módem y perdí conexión... perdí también todo mi escrito.

Debí ponerle de subtítulo "Película de terror".

Sans commentaires

(por lo menos ahora puedo escoger las etiquetas)

domingo, 23 de noviembre de 2008

Nadie que quiera estar acompañado debería estar solo

Empezando por ti y por mi.

Somos un par de necios, y yo debería saber que no eres muy bueno para mi. Esta vez dejaré mis oídos abiertos. Necesito un poquito de drama. Necesito verte por primera vez.

¿Por qué es tan difícil?
Y encima, todavía el hombre tiene que dar el primer paso. Bienvenida a ésta, mi hipócrita Ciudad.
Esta semana se cumple un mes más y no te he vuelto a ver. Nuestro amor es bipolar. Muero de frío y tu también. Mi maxiabrigo ocupa tu lugar... odio esta película de terror. Pero bueno, en algo coincidimos, te gustan las cosas sin planear, te gusta ser impulsivo y a mi eso es justo lo que me hace falta. A veces mi vida es lo que sucede mientras hago planes. Me caigo gorda. Necesito que vengas para ponerme bien, de buenas.

El corazón no se engaña, por eso me da miedo volverme una chica roñosa. Últimamente de todo me enojo, eso no está bien, yo no solía ser así. Todavía sonrío, es verdad; pero ya no lloro de emoción como años atrás.

No entiendo este afán de irse por el camino difícil. Yo no pido mucho -quien me conoce sabe que así es-, sólo quiero estar tranqui y feliz. Tengo muchas ganas de besar por horas y horas y horas, que me besen el cuello, la cara y los pies. Quiero dar besos en el pelo. Tu lo sabes, yo lo sé. Pero tu no sabes que yo sé, ja ja ja. Y yo no sé si tu sabes que quiero lo mismo que tu. Risas.

Quiero saber.
Tu estás solo, yo estoy sola. Nosotros queremos estar acompañados. No sabemos si debemos saber que ambos queremos estar con el otro. Yo no sé si tu sabes, y quiero saber. Y quiero que sepas.

Nuestras vidas son similares pero con diferente contexto. Si fuéramos libro de historia, cada uno seríamos una línea del tiempo que va describiendo los mismos hechos con diferencia temporal. Me gustas. Casi hacemos lo mismo, y todo gira en torno de nuestro trabajo y nuestra familia. ¿Porqué no hacer que eso cambie si tenemos la manera de hacerlo? No lo entiendo. Quizá falte voluntad. Es más, me aventuro a afirmar que yo no sé que tu no me quieres.

Me encantan tus llamadas por teléfono, sobre todo cuando hablas mientras vas en el coche y me cuentas por dónde vas pasando, me describes la Ciudad que tu ves desde allá. Me dices también -entre líneas- si tienes o no frío, si tienes hambre, si tienes ganas. La semana pasada te dije que te regresaras, que yo iba hacia allá si tu dabas vuelta. No sucedió. Todavía la Ciudad no alberga nuestro encuentro.

Quisiera que supieras lo sencillo que es estar bien conmigo y lo fácil que es que seamos felices.
(Te haría reír, te abrazaría mucho, te haría de comer, te...)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Sweet words

Me gusta que Norah Jones me recuerde a ti. Me gustan mucho sus canciones y su voz. Me gusta acordarme de buenos tiempos.
Además, el frío ha venido a hacer de las suyas. El invierno todavía tardará en llegar, pero este frío noviembre me recuerda que ya no eres tu, que ya no soy yo. Necesito que me abracen, y también platicar por horas y horas para sentirme muy acompañada y que, después de la despedida, no sienta que vuelvo a estar sola.

I just wanna hear those sweet words.
Y que bueno que estás aquí para decírmelas. ¿Te acuerdas? Espero que si. El tiempo pasó muy rápido pero supongo que en un minúsculo espacio de tu memoria, me encontrabas de vez en cuando. Ahora nos pudimos ver, y por fin me creíste que todavía conservo el anillo de corazones que me regalaste cuando nos vimos por primera vez.


I'm just glad to see you again.

martes, 18 de noviembre de 2008

Eres increíble

Después de un par de años, te volví a ver. Me caes bien, me pones bien, de buenas.

Ahora resulta que también lees, que has comprado algunos de mis artículos y que estás familiarizado con mi profesión. No todos te han gustado, como buen seguidor, has notado los cambios.

Me llamabas Histérica histórica
Y hoy reconoces que mi neurosis se ha reducido a pequeñas estupideces o tartamudeos.
Aunque no me lo digas, sé que te gusto y que te gusta más la Ciudad sin mi.
Reconoces que te estorbo, que me quisiste y que ahora eres feliz. Antes... Antes fuimos tu y yo y ahora ya no existe.

Tu existes, yo vivo
Nosotros estamos muertos. Puedes volver a leer mi Amor mortal para que me entiendas bien.
La Ciudad es buena y hoy hizo mucho frío. Te dije que eres increíble: apareces cuando no te espero y me gusta que juegues al destino. Me gusta que seas feliz, pero le vendería mi alma al diablo porque fuera conmigo.
Vivo bien. Ya no necesito que vengas a arreglarme, ya no estoy rota.

Intento superarte.
Pero debes reconocer que también yo te hice bien.
Hoy, que te volví a ver después de algunos años, mi corazón me recuerda que te aburrías conmigo. Hoy pareció que estuviste contento. Espero que, después de la reglamentaria primera media hora, mi conversación no te haya hecho bostezar.

Quisiera saber si me viste diferente. También tengo curiosidad de saber si tu novia besa bien, si te ama y si te tiene paciencia. Si te hace reír... ¿Qué piensas cuando me ves sola después de tanto tiempo?

Quisiera saber si me viste diferente y, si por lo menos, estarías conmigo otra vez.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El día de hoy

No tienes estrés, sino ganas de iniciar nuevos caminos.

No estás en crisis, sólo reorganizas tu economía.

No tienes dudas, sencillamente estás explorando.


No olvides que eres una Mariposa Tecknicolor.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

No pierdas la fe



No se desesperen.

Los Abuelos de la Nada

La tristeza
no camina
la alegría
todo el día

Sobre un arco iris
nace tu esperanza ya
no tengas dudas
pronto brillaras

criticas injustas
juventud sin unidad
es todo un verso
lo demostraras

tira las palabras finas
que no sirven mas
guarda las sabias
son las de verdad

No se desesperen locos
si algo sale mal
no se detengan
hay que ir a mas

no no se desesperen locos
si algo sale mal
no se detengan

La energía
nuestra vida
que reservas
porquerías

Brillara tu alma
alejándose del mal
cuando te ocupes
de la humanidad

demostraras que tu amor
es grande y de verdad
cuando abandones
la mediocridad

Un Rey verdadero
sabio y justo erigirás
si tu energía
no tira para atrás

No se desesperen locos
todo va a andar bien
ninguna bala
parara este tren
no
no
no

No se desesperen locos
todo va a andar bien
ninguna bala
parara este tren

no se desesperen locos
todo va a andar bien
ninguna bala
parara este tren

no se desesperen locos
todo va a andar bien
ninguna bala
parara este tren

no se desesperen locos
todo va a andar bien
ninguna bala
parara este tren

Ignominia

ignominia. Deshonor, descrédito de quien ha perdido el respeto de los demás a causa de una acción indigna o vergonzosa.


Muchas veces he utilizado la palabra ignominia equivocadamente. Me gusta la palabra, más no sabía el significado. Hoy, word reference me lo dio.
Pensaba escribir de la ignominia refiriéndome a cierto tipo de incertidumbre. En fin, qué equivocada estaba.

Que droga dura es la soledad...
No sé qué me pasa hoy. No sé qué me pasó desde en la mañana. Tengo muchas ganas de llorar y no me salen las lágrimas. Quizá sea el SPM que me atacó desde la madrugada.
Tengo mucho que hacer, mucho que escribir y un tanto más que leer. Necesito compañía. Quiero ver el mar, quiero salpicarme de brisa y meterme a nadar entre olas.

Necesito saber que todo estará bien y que no caeré en la ignominia.

Cuando la impotencia no te deja respirar...
Me molesta que ahora resulte que todos son moralistas. No lo soporto. Maldita la hipocresía de mi bendita Ciudad. Quiero que la Ciudad nunca me abandone. Necesito que me abracen. No puedo seguir dándome cuenta que mi vida siempre está en boca de otras personas. Y ahora resulta que, aún cuando las personas han hecho lo que la gana les ha dado, soy yo la que toma malas decisiones.
Me vale. Necesito, una vez más, los párpados en mis oídos. Necesito vivir.

Necesito ser feliz.

martes, 11 de noviembre de 2008

Ultramarina

Una nube blanca,
una nube azul,
en la nube un sueño
y en el sueño, tú.

Gaviotas del norte,
luceros del sur,
sobre el mar el cielo
y en el cielo, tú.

Música de errantes
cítaras de luz,
y luz en el alma
y en el alma, tú.

Las ondas me traen
cartas del Perú,
y en las cartas besos
y en los besos, tú.

Tú en la noche blanca,
tú en la noche azul
y en lo misterioso,
dulcemente, tú.

Rafael Heliodoro Valle


Desde la primera vez que leí esta poesía, cuando niña, me volví loca por ella. Me encanta eso de: en las cartas besos y en los besos tú. Qué delicia.

Disfrútala conmigo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Cuándo me volverán a regalar flores?

Figúrate que por fin estoy terminando el capítulo que me hacía falta. Necesito ir a la Hemeroteca Nacional algunas semanas más, tengo reunión el viernes desde las diez de la mañana y luego el lunes a las cinco de la tarde.

No me gustan las reuniones en grupo, ya ni modo. La del viernes estará buena. Tengo que terminar las correcciones. Tengo sed. Quiero una botanita. Ni modo, tengo que aguantarme porque tuve mucha fuerza de voluntad para bajar los 3 kg que ya bajé. Mejor me haré un té de hierbabuena. Quiero un cigarro... híjole, quizá no sea sed ni hambre, quizá sea ansiedad. Maldita ansiedad que me llega en día lunes.

Tengo ganas de ver más color en mi vida, en mi cabeza, en mis manos y en mis pies. Quiero que todo brille. Me voy a pintar las uñas. Me voy a poner una gabardina azul rey.

Y nada. Que estoy algo nerviosa. Tengo mucho que trabajar pero también quiero enriquecer a mi corazón. Necesito oler flores frescas, extraño tener ramitos de flores en mi mesa de trabajo. A veces esto se ve triste, sólo la computadora y las pilas de libros que sirven de sostén...

¿Cuándo me van a regalar flores otra vez?

viernes, 7 de noviembre de 2008

Todavía una canción de amor

No te fíes si te juro que imposible.
No dudes de mi duda y mi quizás.
El amor es peor que un imperdible.
Perdido en la solapa del azar.

La luna toma el sol de madrugada.
Nunca jamás quiere decir tal vez.
La muerte es una amante despechada
que juega sucio y no sabe perder.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte.
Que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte.
Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

No acudas si te llamo de repente.
No te pierdas si te grito "piérdete".
A menudo los labios más urgentes,
no tienen prisa dos besos después.

Se aferra el corazón a lo perdido.
Los ojos que no ven miran mejor.
Cantar es disparar contra el olvido
Vivir sin ti, es dormir en la estación.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte.
Que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte.
Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

Todavía, una canción de amor.
Todavía, una canción de amor.
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todvía.
Una canción de amor.

Estoy tratando de decirte que...

***

No puedo dormir, no puedo comer, no me siento bien. Me duelen las piernas. No sé qué hacer.
De entrada estoy preocupada porque mi pierna izquierda me está doliendo como me dolía hace seis meses, no quiero pensar que tal vez signifique que tengo que tomar serias precauciones otra vez. Una cosa buena sale de eso: volveré a usar liguero y eso es sexy, eso es tener estilo. Ya qué.

Me desespero de esperarte, me voy a volver loca. Te veo en mi cabeza cuando me despierto y eres lo único en lo que pienso antes de dormir.
Tristemente no nos pudimos ver esta semana, hoy es viernes y ya no te veré más. Me da sentimiento. La verdad que sí estaba muy ilusionada, hoy ya no sé qué siento; me siento bien, es verdad, pero quiero sentirme mejor.

¿Sabes de qué tengo muchas ganas? De escribirte una canción de amor, un poema o ya de perdis una cartita. Tengo ganas de escribir para alguien, para que me lean de cariño, de amor y de verdad. No es como estos lectores que uno tiene de a fuerza... no no no, quiero que me lean por amor. Y luego, que me quieran.

Justo ayer, cuando me propuse tomar cartas en el asunto, me mandaste un mensajito divino. Una sorpresa más, que no me imaginé que hicieras. Después de las llamadas por teléfono que tuvimos, -medio serias, por cierto- me preparaba para dormir (tomando las precauciones de las que hablé arriba) cuando mi móvil sonó, apareció tu nombre y abrí el siguiente mensaje: "Se me olvidó decirte. Mil gracias. Eres un encanto. Que duermas muy bien y que tengas felices sueños. Un abrazo y un beso." Miles de mariposas se posaron en mi cabeza y revolotearon en mi panza. Casi lloré de la emoción. Respondí: "Ya me hiciste la noche. Besos para ti también. Necesito hablarte, espero con ansia el domingo... Que el frío se apiade de nosotros y nos deje dormir bien."

Y nada, que aquí estoy pensando en ti como adolescente, como mi amiga Copo lo ha dicho también. Acabo de recibir otro mensaje tuyo en este instante, quieres saber de qué quiero hablar contigo. Esas son mis serias cartas en el asunto. ¿Qué se hace en estos casos? ¿Se adelanta la información o uno se aguanta las ansias...?

Acá te va el corazón. Después ya nada será igual.
Necesito verte, necesito hablarte. Daré el gran paso, no me importa. Siento cosas, siento señales que me vienen de tu parte. Me haces sentir bien. No creo que sean señales equivocadas, al contrario... Quiero una oportunidad contigo. Tan tan.

Soy una chica joven, trabajadora y muy honesta. Tú eres tú. ¿Qué me haría no andar contigo? Nada. Me gustas así, como eres. Como tú. Quiero que me des la oportunidad de conocerme, de conocerte. No me voy a echar para atrás, tienes mi palabra de Mariposa Tecknicolor, ahora yo necesito la tuya.

Escúchame, mírame otra vez.


Quiero que empiece una historia. Que la Ciudad me consienta una vez más. Deséenme suerte.

Noviembre

La vida es demasiado corta para dejarnos pisar por los días y los años.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Otro domingo que me cae bien

Y comienzo a pensar que me caen bien porque tú los haces especiales, diferentes. Dormí excelentemente bien, desayuné tostadas con queso, té negro y una salchicha, me volví a quedar dormida. Técnicamente el día nos inició a las 13:30. Lo pasé bien y falté a mi palabra de que me quedaría en casa "como psyco killer a acariciar a mi gato"; en vez de eso, cogí mi coche y me salí a tomar café latte bien gratis.

A las 14 aproximadamente, te envié un mensaje. Medio bobo pero sincero. El día pasó, comí spaghetti al pesto con coca cola light. Me puse linda.

Tuve una reunión de esas que hacía mucho no teníamos. Me vi con mis hermanas y platicamos re bien. Hablamos de muchas cosas, me hicieron reir y quedamos bien. Me sentí grande. Ellas se sintieron chicas. Los años se van desapareciendo entre nosotras. Sentí que comienzan a respetar mis decisiones.

Al llegar a casa me puse a ver mi peli de última adquisición. Entonces sonó mi móvil. Eras tu, desde otro número que no conozco. Me encantó. Así me lo dijiste: "gracias por acordarte de mi en la tarde". Wow. Yo encantada. Nuestra conversación fue de tu trabajo, mi fiesta de un día antes y la semana que se supone, albergará nuestro encuentro. Mientras eso sucede yo soy feliz con llamadas y mensajitos coquetos. Me mandaste besos (lo que casi no haces al teléfono). Te dije que hoy por la noche me volvería a acordar de ti... Ojalá me llames cuando eso suceda.

Que fácil es tener una nueva ilusión. Sonreí. No le saqué la lengua al día de ayer.

JURAMENTO DE AUTOESTIMA

Venga, reconócelo Mariposa Tecknicolor, sin contar con tu hombre ideal, eres lo mejor que hay en la tierra. Es verdad que a veces te deprimes y no quieres hacer nada porque todo te da flojera, pero también hay que reconocer que el resto de las veces eres muy optimista, perfeccionista y dedicada. Nadie sabe hacer investigación histórica como tu. Si ya lo dice tu madre: eres la mejor historiadora del mundo. Por eso, a partir de hoy vas a dejar de torturarte por no tener pareja y comenzarás a quererte por ser responsable, persistente e inteligente. Y si alguien llega y te dice que eres una persona equivocada, dile que puede coger y largarse a la fregada.

Por eso, si el invierno hace frío, también bajo al infierno un poco

...al infierno un poco.

Soy una chica que se queja muy poco de las cosas comunes y corrientes, de hecho, para quejarme debe fastidiarme mucho la situación o circunstancia. Por eso, me brincó un poco que en una entrada pasada me haya quejado del frente frío que me pone bi-polar. Y si, a veces me pone bipolar pero no sólo el invierno, sino las cosas que vienen con él. Esta onda de las parejas y de las embarazadas que se pasean por toda la Ciudad, me enferma. Es como dice Carrie Bradshaw: "andaba yo por la Ciudad, gritándole a todo el mundo que tendría mi final feliz".
Eso no sucede. Estoy consciente de que sí existen los happy endings, pero no son -como esas mujeres piensan- tener al hombre perfecto o estar viviendo el embarazo del siglo. Me enferma la mediocridad.
Mi happy ending necesitará más que eso.

El invierno me cae bien, me gusta que sea medio agresivo y luego sutil. Me gusta que el aire frío me entuma la cara y que me obligue a prender un cigarro. Me gusta poder ponerme mi abrigo mega largo encima de la pijama y que nadie sepa que todavía traigo abajo el "traje de noche". El invierno me obliga a tener cómplices, por eso me cae bien.

El invierno llegará más pronto de lo que yo creo. De hecho ya siento que se me adelantó un poquito con este otoño tan solitario. Tan libre. Tan yo.

El invierno, también me hace reflexionar y tener viejos reencuentros. El Rey Sol decía que era la época del año en la que tenía que hacer el annual pass por mi. Ese hombre no concebía la navidad sin mi compañía, mis gustos y mis chistes friolentos. Sin mis calcetines. Quizá no fue que quisiera estar conmigo, quería estar con él cuando estaba conmigo. Eso me queda clarísimo. Tenía cómplices. Yo decía mentiras y me ponía guapa con mini vestido, medias, botas y suéter bajo el abrigo. Le caía bien. Nos llevábamos bien.

Bendito Frío. Maldita Ciudad.
Este octubre me llenó de recuerdos y buenas decisiones. Dice mi hermana que en octubre pasa todo lo pasable. Bueno pues este del 2008 lo pude comprobar. De entrada, me cambió el hecho de que ya no me sentí sola. Mi tiempo conmigo misma ha sido diferente y mejor. Conocí a mi padre desde otra perspectiva que no me gustó y que me hace darme cuenta de su verdadera personalidad. Tuve un accidente que aunque afortunadamente no fue grave, me espantó mucho y me puso a pensar tanto que me dio dolor de cabeza. Me volví castaña, me puse las cejas sobre los ojos. Y si, contrario a todos los pronósticos: he salido mucho de fiesta.
Recibí varias propuestas, no todas las acepté. Compré un coche. Escuché a Calamaro en vivo por primera vez. Me he reído muchísimo, a carcajadas la mayoría de las veces y me he sentido feliz.
Parece que la Ciudad se ha comenzado a apiadar de mi y del único de mis pretendientes que me interesa. Espero que esta semana sí nos podamos ver. Tengo una ilusión, fuerte ilusión.

A veces me da miendo ser tan parecida a una persona que es mucho más grande que yo. Pensamos igual, analizamos las cosas de la misma manera y casi hemos tomado las mismas decisiones bajo el contexto de cada quien. Me gustan las nuevas amistades, me gusta entenderme con las personas. Adoro la clandestinidad y pasar desapercibida (eso no siempre ha sido posible, siempre hay alguien que me voltea a ver); quizá por eso se me dan las relaciones entre líneas, vida entre vida, línea horizontal entre línea paralela.
Antenoche soñé que se moría un amigo suyo, tuve ganas de llamarle para saber como estaba pero no me atreví; en vez de eso sólo le mandé un mensaje del que no tuve respuesta. Hoy en la mañana me enteré que se murió su suegro la misma noche de mi sueño. Fue tan grande mi impresión que me dieron ganas de vomitar. Nadie sabe nada, ni el mensajero de noticias sabe lo que yo sé. No pude terminar mi café latte. Tampoco puedo permitir que la gente sepa todo lo que yo sé, me enseñaron a escribir reservando algunas de mis fuentes, por eso ahora no me parece ético revelarlas todas. Así aprendí a escribir y hoy es mi modo de vida.

Histérica Ciudad.
Una cosa que sí siento muy diferente es que me estoy volviendo resistente al frío. Me gusta, ya lo aclaré, pero no siempre lo he soportado. Antes tenía que dormir con calentador, dos cobijas de más, pijama y calcetas largas. Ahora es diferente. Quiero que me calienten los pies pero no porque el frío sea insoportable.

Lo que está sucediendo es que el clima me ha puesto tan bien que me ha entrado un espíritu muy emprendedor. Hoy sentí re lindo subirme al coche y manejar consciente de la época del año. Estoy sola pero está re bien. Ya no es como antes. Ahora si busco a alguien o a cierta compañía no lo hago por soledad, lo hago por decisión. Me siento orgullosa de eso.

Desde que me invitó a salir le dije que es el demonio: increíblemente directo y solícito, comprensivo y ahora resulta que hasta buen amigo. Se ha de firmar un pacto mortal, porque ve tú a saber con qué lo pagarás más adelante... pienso mal y acertaré. He pensado mal, pero en el fondo no me ha importado mucho.

Soy libre, hoy más que nunca.
Y tengo ganas de estar con él. Y con el primero tengo más ganas y más disposición porque encima me hace ilusión... Por eso, si el invierno hace frío, también bajo al infierno un poco.

(No me concibo sin ti. Gracias Calamaro).