miércoles, 11 de octubre de 2017

O de octubre, O de otoño...

Soñe, por fin volví a soñar... Yo estaba en uno de mis antiguos departamentos donde vivía sola, hacía mucho que no me soñaba ahí, y de pronto tu llegabas normal, como si llegaras siempre, te abría la puerta y dejabas tus cosas, y nos poníamos a platicar, cuando de repente me decías, "te voy a hacer el amor", yo me quedaba extrañada, no te creía, para mi era una cosa normal... el asunto es que te quitabas del cuello los audífonos, me los ponías y empezabas. La sensación fue muy fuerte, porque te veía pero no entendía lo que decías, no podía escucharte, y con certeza no sé qué música era, pero la escuchaba, tu estabas en silencio, pero yo no. Me besabas, me estrujabas, me desvestías, y lo conseguías. Como que no había sido una advertencia, sino una anunciación. Me tomabas con tal intensidad, con ganas, con deseo, no sé bien como explicarlo y no le quiero dar vueltas porque siempre se me olvidan los sueños muy rápido, el asunto es que fue una sensación super fuerte y me desperté.
Tenía el cuello y el cabello húmedos de sudor, me moría de calor, y cuando me levanté tenía mucho frío. Fui al baño, eran las 2 y tantas de la mañana, regresé a mi cama y ya no me pude dormir. Fue tan fuerte que hasta me asusté, pensé que estabas aquí. El sueño me venció a las 4 de la mañana y el resto de la historia del martes ya te lo sabes.

Y gracias, por venir aunque no te tenga aquí.