viernes, 7 de noviembre de 2008

Todavía una canción de amor

No te fíes si te juro que imposible.
No dudes de mi duda y mi quizás.
El amor es peor que un imperdible.
Perdido en la solapa del azar.

La luna toma el sol de madrugada.
Nunca jamás quiere decir tal vez.
La muerte es una amante despechada
que juega sucio y no sabe perder.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte.
Que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte.
Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

No acudas si te llamo de repente.
No te pierdas si te grito "piérdete".
A menudo los labios más urgentes,
no tienen prisa dos besos después.

Se aferra el corazón a lo perdido.
Los ojos que no ven miran mejor.
Cantar es disparar contra el olvido
Vivir sin ti, es dormir en la estación.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte.
Que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte.
Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

Que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor.
Que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

Todavía, una canción de amor.
Todavía, una canción de amor.
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todavía
Una canción de amor. Todvía.
Una canción de amor.

Estoy tratando de decirte que...

***

No puedo dormir, no puedo comer, no me siento bien. Me duelen las piernas. No sé qué hacer.
De entrada estoy preocupada porque mi pierna izquierda me está doliendo como me dolía hace seis meses, no quiero pensar que tal vez signifique que tengo que tomar serias precauciones otra vez. Una cosa buena sale de eso: volveré a usar liguero y eso es sexy, eso es tener estilo. Ya qué.

Me desespero de esperarte, me voy a volver loca. Te veo en mi cabeza cuando me despierto y eres lo único en lo que pienso antes de dormir.
Tristemente no nos pudimos ver esta semana, hoy es viernes y ya no te veré más. Me da sentimiento. La verdad que sí estaba muy ilusionada, hoy ya no sé qué siento; me siento bien, es verdad, pero quiero sentirme mejor.

¿Sabes de qué tengo muchas ganas? De escribirte una canción de amor, un poema o ya de perdis una cartita. Tengo ganas de escribir para alguien, para que me lean de cariño, de amor y de verdad. No es como estos lectores que uno tiene de a fuerza... no no no, quiero que me lean por amor. Y luego, que me quieran.

Justo ayer, cuando me propuse tomar cartas en el asunto, me mandaste un mensajito divino. Una sorpresa más, que no me imaginé que hicieras. Después de las llamadas por teléfono que tuvimos, -medio serias, por cierto- me preparaba para dormir (tomando las precauciones de las que hablé arriba) cuando mi móvil sonó, apareció tu nombre y abrí el siguiente mensaje: "Se me olvidó decirte. Mil gracias. Eres un encanto. Que duermas muy bien y que tengas felices sueños. Un abrazo y un beso." Miles de mariposas se posaron en mi cabeza y revolotearon en mi panza. Casi lloré de la emoción. Respondí: "Ya me hiciste la noche. Besos para ti también. Necesito hablarte, espero con ansia el domingo... Que el frío se apiade de nosotros y nos deje dormir bien."

Y nada, que aquí estoy pensando en ti como adolescente, como mi amiga Copo lo ha dicho también. Acabo de recibir otro mensaje tuyo en este instante, quieres saber de qué quiero hablar contigo. Esas son mis serias cartas en el asunto. ¿Qué se hace en estos casos? ¿Se adelanta la información o uno se aguanta las ansias...?

Acá te va el corazón. Después ya nada será igual.
Necesito verte, necesito hablarte. Daré el gran paso, no me importa. Siento cosas, siento señales que me vienen de tu parte. Me haces sentir bien. No creo que sean señales equivocadas, al contrario... Quiero una oportunidad contigo. Tan tan.

Soy una chica joven, trabajadora y muy honesta. Tú eres tú. ¿Qué me haría no andar contigo? Nada. Me gustas así, como eres. Como tú. Quiero que me des la oportunidad de conocerme, de conocerte. No me voy a echar para atrás, tienes mi palabra de Mariposa Tecknicolor, ahora yo necesito la tuya.

Escúchame, mírame otra vez.


Quiero que empiece una historia. Que la Ciudad me consienta una vez más. Deséenme suerte.

1 comentario:

copo dijo...

1) Lo repito, aplausos de pie y ojitos con lagrima asomada de mi parte, deben ser las ganas de que a mi tambien me quiera alguien y me quiera bien.
2)Cuidate ese dolor de piernas, mucho, quieres?
3)Amo tus subtitulos
4)Creo que en esos casos se aguanta uno las ansias
5) Ultimamente he tenido poca suerte, pero igual te la mando
6) Te quiero