Me siguió. Él pensó que si no se levantaba de su lugar e iba tras de mi, tal vez no me volvería a ver jamás. Lo logró y me abordó. Me pareció encantador.
Muero de risa ahora que sé que perdió mi nombre y mi número de teléfono. Bueno, mi nombre entre comillas porque no lo sacó de su cabeza. Me fascina cuando un hombre está seguro de lo que va a suceder o está seguro de lo que quiere conseguir. Él estaba seguro de que yo le llamaría, por eso no se preocupó.
Así fue. Le llamé, platicamos, nos reímos y quedamos. Hubo dos cancelaciones. Maldita la distancia de esta bendita Ciudad. Se me quitó el miedo, él logró ubicarse y nos encontramos a las seis. Lo pasamos increíble.
Feliz cumpleaños Mariposa Tecknicolor.
Feliz cumpleaños Mariposa Tecknicolor.
Hace unos meses hablábamos una amiga y yo sobre las sorpresas que traen consigo los cumpleaños. Ella estuvo a punto de conectar con un chico muy atractivo en vísperas de su cumpleaños. Finalmente no sucedió pero disfrutamos mucho imaginando qué hubiera pasado si...
Ella me decía: "no lo voy a dudar porque es un regalo que la vida me está dando". Y tenía razón.
La vida le tenía preparada una sorpresa mayúscula, inmesurable e incomparable a un chico siete años menor. La sorpresa no fue el encuentro, la sorpresa vino cuatro meses después.
Y si -hablando de sorpresas como yo lo hacía en mis entradas anteriores- ¿por fin mi sorpresa llegó y ya dejó de ser opción la peli de terror?
¡Gracias vida!
Histérica histórica habla con su pie.
Y no con el pie propio como se refiere en el sobrenombre. Habla con el pie del chico Villegas. Todo se vuelve muy lindo. Se comunican, se abrazan, se huelen... comen galletas y ven el fútbol como si se conocieran de años atrás. Hablan con sus pies. (Benditos pies).
Afortunadamente ella ha sabido adaptarse. Con el mayor se hace mayor. Con el inmaduro se vuelve una nena. Con el nena se vuelve indiferente... Con el que le regaló una sorpresa, se dedica a disfrutarla.
(Creo que tengo un amante).
Ríe mucho. Dice mentiras. Siente mariposas en el estómago.
Histérica histórica está feliz y en lugar de ingerir los antidepresivos que están sobre el perfume, prefiere hacerlos a un lado para gritarle ¡¡bienvenido!! a Jean Paul Gaultier y a Armand Basi. Finalmente decide hacerse adicta a otro elixir.
Finalmente decidió organizar una fiesta y mandar a hacer un pastel de barquillos de merengue.
Finalmente decidirá escribir otra vez.
Histérica histórica cocinará como si nada hubiera ocurrido. Compartirá como lo hizo años después.
(¿no me escuchaste? No no no, la que no lo escuchó fui yo: creo que tengo un amante).
Tengo un vestido muy lindo. (Me falta un amor pero no me importa porque ahora sí tengo motivos para estrenarlo).
¡Gracias vida!
Bienvenido cuarto de siglo.