Me dirijo hacia sus más finas atenciones, para reiterarle mis más sinceras felicitaciones que tuve a bien gritarle a todo volúmen por el móvil esta mañana.
La mera verdá que yo también quisiera saber las efemérides del día; sin embargo, la única que me interesa por el momento es la de su cumpleaños.
Y como ya lo he escrito en diversas ocasiones, últimamente ando más sentimental que de costumbre. Por lo que le comento que su post de este día me ha conmovido hasta las lágrimas.
Efectivamente, como si fuese un pliego petitorio, todos deberíamos hacer lo que usted el día de nuestro cumpleaños. Yo suelo escribir una pequeña lista el día primero de cada año, pero ¿sabe qué? Que este año haré dos, una que quedó lista desde hace seis meses y dieciséis días y una que me propondré cumplir a partir del día 29 de agosto.
Deseo desde el fondo de mi alma, que usted recupere el corazón que dejó alguna vez en San Ángel. Creo que son cosas que le hacen bien al alma.
Si requiere usted de compañía femenina cuando decida tomarse el debido tiempo para recorrer las exposiciones de moda en los museos de la Ciudad, y si desea seguir escribiendo pequeñas historias de esta -reitero- histérica Ciudad, cuente con una servidora y hágamelo saber a la brevedad.
Confieso que no sé cuál es la edad de los nuncas. Para mí sí tiene un número, está guardado en mi corazón, pero sería muy agradable de su parte que explicara esa cuestión.
Una vez más, y sin afán de ponerme el traje de apología, le comparto mi más sincero orgullo por haberle conocido, por contarle entre mis amigos y aún mejor: por habernos convertido en incondicionales.
Enhorabuena pues, por esta gran fecha y que las campanas rompan al vuelo.
¡Abajo las mentalidades chatas y grises!
¡Abajo las columnas que sea caen, los campos que no florecen y los tatuajes que se borran!
¡Arriba las amistades duraderas!
¡Arriba los compromisos que se cumplen!
Y por qué no -nunca me imaginé estar escribiendo esto-: ¡Arriba los domingos!
Con mi más inmenso y sincero cariño,
Mariposa Tecknicolor.
P.d. ¿Sabes querido? Esa máxima tuya de Para ser una persona realista, hay que creer en los milagros me la he tatuado más de una vez en la frente, y en más de una ocasión, ha venido conmigo de bandera.
Una vez más felicidades y gracias por compartir todas estas cosas hermosas con las personas que te queremos mucho.
La mera verdá que yo también quisiera saber las efemérides del día; sin embargo, la única que me interesa por el momento es la de su cumpleaños.
Y como ya lo he escrito en diversas ocasiones, últimamente ando más sentimental que de costumbre. Por lo que le comento que su post de este día me ha conmovido hasta las lágrimas.
Efectivamente, como si fuese un pliego petitorio, todos deberíamos hacer lo que usted el día de nuestro cumpleaños. Yo suelo escribir una pequeña lista el día primero de cada año, pero ¿sabe qué? Que este año haré dos, una que quedó lista desde hace seis meses y dieciséis días y una que me propondré cumplir a partir del día 29 de agosto.
Deseo desde el fondo de mi alma, que usted recupere el corazón que dejó alguna vez en San Ángel. Creo que son cosas que le hacen bien al alma.
Si requiere usted de compañía femenina cuando decida tomarse el debido tiempo para recorrer las exposiciones de moda en los museos de la Ciudad, y si desea seguir escribiendo pequeñas historias de esta -reitero- histérica Ciudad, cuente con una servidora y hágamelo saber a la brevedad.
Confieso que no sé cuál es la edad de los nuncas. Para mí sí tiene un número, está guardado en mi corazón, pero sería muy agradable de su parte que explicara esa cuestión.
Una vez más, y sin afán de ponerme el traje de apología, le comparto mi más sincero orgullo por haberle conocido, por contarle entre mis amigos y aún mejor: por habernos convertido en incondicionales.
Enhorabuena pues, por esta gran fecha y que las campanas rompan al vuelo.
¡Abajo las mentalidades chatas y grises!
¡Abajo las columnas que sea caen, los campos que no florecen y los tatuajes que se borran!
¡Arriba las amistades duraderas!
¡Arriba los compromisos que se cumplen!
Y por qué no -nunca me imaginé estar escribiendo esto-: ¡Arriba los domingos!
Con mi más inmenso y sincero cariño,
Mariposa Tecknicolor.
P.d. ¿Sabes querido? Esa máxima tuya de Para ser una persona realista, hay que creer en los milagros me la he tatuado más de una vez en la frente, y en más de una ocasión, ha venido conmigo de bandera.
Una vez más felicidades y gracias por compartir todas estas cosas hermosas con las personas que te queremos mucho.
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