martes, 22 de junio de 2010

Como perro sin dueño.

Esta es la primera noche, desde septiembre del 2002, que duermo sin tener un escrito pendiente.

Es oficial: no tengo nada que escribir.

Quisiera que esta noche hubiera sido especial, y que me estuviera esperando mi cama para dormir muchos días, en lo que salen los dictámenes pendientes, en lo que otras personas leen lo que ya no me hace falta escribir, lo que me esforcé por disertar, lo que ¡por fin! Pude terminar de redactar.

La noche es la misma de siempre.

Y supongo que así es sentirse como perro sin dueño, oficialmente sin ninguna línea muerta, sin ningún ultimatum que cumplir, sin ninguna fecha que me alcance.

¿Y ahora qué? Supongo que el mundo es mío, son infinitas las posibilidades, y todo depende de la decisión que tome.

Estoy agotada, me siento muy cansada; y aunque no pueda, me merezco intentar al menos conciliar el sueño.

2 comentarios:

SonrisaMiel (: dijo...

Mariposa, no te sientas así. Hay muchas cosas que puedes escribir, muchas cosas que puedes hacer, resolver. Ponte feliz, lo lograste! Duerme y no permitas que nada te despierte hasta que termine tu cansancio, luego sal y vive!

Te mando un abrazo muy fuerte, y no andas como perro sin dueño, simplemente terminaste con un hábito que comienza en cualquier momento otra vez (:

MAM dijo...

Mi querida Mariposa,

Qué triste, qué malo y qué aburrido sería el mundo si no tuvieramos -verdaderamente- nada qué escribir.

Al menos yo, no lo soportaría; así que hay que ir inventando nuevas historias, viviendo a golpe la vida, para que las líneas pendientes sigan siendo mucha... después de todo, qué sería del mundo si no tuviéramos nada qué contar...

Un abrazo, como siempre.

M.