Nunca nada es suficiente, ya lo había escrito en algún momento. No se es suficientemente mujer, suficientemente lista, guapa, delgada; suficientemente suficiente, eficiente, ágil, acomedida; suficientemente sexy, sensual, amorosa; nunca se es suficientemente perfecta, inteligente, trabajadora, profesionista, profesional. Siempre algo falta, siempre en algo se queda mal, siempre se espera más de uno, siempre algo faltó que se hiciera o que se dijera. Nunca se es suficientemente comprensiva, echadora, luchona, soltera, comprometida, nunca es suficiente.
¿Acaso es que pido demasiado? Por Dios, la gente se da cuenta de que no soy exigente, ¿entonces por qué demonios me exigen tanto a mi? ¿Por qué esperan que haga cosas o que reaccione de manera que no voy a reaccionar?
Estoy muy cansada, tengo la cabeza agotada, me duele la pierna derecha, creo que debería dejar de usar tacones para siempre, dejar de ponerme esos vestiditos que ahora pienso no valen la pena. Me siento mal. No es ansiedad -cosa que agradezco-, no es dolor físico, simplemente estoy agotada.
Me siento -una vez más-, como si estuviera con las alas pegadas, como si algo me impidiera volar.
¿Qué es lo que te ata? La pregunta me da mil vueltas en la cabeza y no la sé responder. Según yo no me ata nada, o no me ataba nada, o nada me quiere atar. No lo sé. Ahora ni siquiera sé si quiero quedarme quieta, si quiero dejar de hacer las cosas que hacía antes, si quiero seguir haciendo lo que hago ahora.
Ya no hay aire. Maldita Ciudad, no se puede respirar aquí. Somos muchas personas en tan poco espacio... ya no se puede más. Me falta el aire, me falta el aire, necesito que venga a llenar este huequito que tengo en la garganta y en el pecho.
Necesito aire en mi rostro, que me agite el pelo, que me entuma las manos. Necesito sentir que el aire viene a levantarme un poquito del suelo. Necesito la necesidad de entrecerrar los ojos debido al aire que me roce la cara.
Necesito salirme un poco de aquí. Maldita primavera que hace puta a esta Ciudad. Por Dios, ahora sí necesito respirar.
¿Acaso es que pido demasiado? Por Dios, la gente se da cuenta de que no soy exigente, ¿entonces por qué demonios me exigen tanto a mi? ¿Por qué esperan que haga cosas o que reaccione de manera que no voy a reaccionar?
Estoy muy cansada, tengo la cabeza agotada, me duele la pierna derecha, creo que debería dejar de usar tacones para siempre, dejar de ponerme esos vestiditos que ahora pienso no valen la pena. Me siento mal. No es ansiedad -cosa que agradezco-, no es dolor físico, simplemente estoy agotada.
Me siento -una vez más-, como si estuviera con las alas pegadas, como si algo me impidiera volar.
¿Qué es lo que te ata? La pregunta me da mil vueltas en la cabeza y no la sé responder. Según yo no me ata nada, o no me ataba nada, o nada me quiere atar. No lo sé. Ahora ni siquiera sé si quiero quedarme quieta, si quiero dejar de hacer las cosas que hacía antes, si quiero seguir haciendo lo que hago ahora.
Ya no hay aire. Maldita Ciudad, no se puede respirar aquí. Somos muchas personas en tan poco espacio... ya no se puede más. Me falta el aire, me falta el aire, necesito que venga a llenar este huequito que tengo en la garganta y en el pecho.
Necesito aire en mi rostro, que me agite el pelo, que me entuma las manos. Necesito sentir que el aire viene a levantarme un poquito del suelo. Necesito la necesidad de entrecerrar los ojos debido al aire que me roce la cara.
Necesito salirme un poco de aquí. Maldita primavera que hace puta a esta Ciudad. Por Dios, ahora sí necesito respirar.
4 comentarios:
Mariposa, I´m back!!
Disfrutando de tus letras y redimiendo el descuido por las mías.
Creo que pedir no está del todo mal. De hecho, antes de que claudiques en tu afán por aceptar que la gente te pida, quiero hacerte una petición: sigue escribiendo, sigue haciendo de las vocales un uso magistral, sigue sintiendo y sobre todo, sigue siendo tú.
Un abrazo grande.
Mariposa, creo que necesitas unos días fuera de tu ciudad. Creo que necesitas a alguien que sepa verte sin pedir mas de ti. Creo que ese alguien ya no tarda.
Te mando besos, abrazos y aire, mucho aire (:
Te quiero Mariposa, respira! (:
A ver, veámosle la otra cara al asunto...
Cuando pedimos mucho es porque a veces nos dan menos de lo que merecemos, pero sólo a veces, así que de vez en cuando es bueno tener ambiciones...
Si nos exigen demasiado es porque la gente sabe que siempre podemos dar más, tienen expectativas en nosotros... Nos piden más amor, más cariño, más esfuerzo, más compasión, más trabajo, más seriedad, más risas, más comprensión, más sexo... más siempre es mejor... A veces de tanto se puede tornar demasiado, pero la clave está en conocernos y saber hasta dónde podemos soportar la presión, pero si siempre podemos recibir más, qué de malo hay en dar?
Ahora, noto que estás algo cansada de la ciudad, salí un día, aunque sea de paseo, andá a caminar a un lugar limpio, verde, con árboles y aire puro, a una montaña, a un lugar donde no haya gente... Donde sólo podás escuchar el canto de las aves y el movimiento de las hojas con el viento. No sabés, respirar ese aire es fantástico, siempre nos ayuda a seguir...
NO te desanimés, es mucho mejor vivir que morir... hasta que dejamos de hacerlo...
Un abrazo!
Qué bueno que te gustó, y claro q podés poner el link en tu blog. Un beso! =)
Publicar un comentario