domingo, 6 de junio de 2010

La primera llamada del domingo

Me desperté para despertarlo a él, luego Jana me llamó para cerciorarse de que ya estuviera despierta para poder levantarnos ambas. Par de bobas. Que si teníamos que desayunar o lavar la ropa, que si vendrá con nosotros más tarde, que si sí, que si no.

Me levanté, atendí al gato, puse la lavadora. Me estaba haciendo un licuado de papaya, algo ligero que no me llenara la panza porque al rato desayunaré con él, cuando el teléfono sonó. Era la señora argentina, madre del gringo, con quien he estado en estrecho contacto las últimas semanas. Es amable, y aún cuando es muy mayor, tiene todavía estas ideas revolucionarias en la cabeza, que más traemos los que rondamos los treina o menos. Me cae bien.

Llamó para preguntar por mi madre, por el último viaje y por el que quizá haga Carmela para la Florida. Llamó para felicitarme por estar enamorada, ¿cómo? Así, por estar enamorada. Dice que es maravilloso ver que personas jóvenes aún insistan en aventurarse para el amor, para la convivencia y sobre todo, para procurarse. Se permitió darme un consejo, no me molestó, al contrario, me pidió que tuviera paciencia, que le tuviera paciencia a él y a mi misma; que el amor no es sencillo, no es cosa de un día o unas horas, y coincidimos en esta idea de que uno tiene que hacerle de jardinera.

El sábado pasado nos vimos para comer, y platicamos de Cristina, de mi madre, de nuestras cosas con las amigas, de mis proyectos, de los suyos y de sus viajes. Hace rato me dijo que con razón me vio radiante: que el pelo me brillaba de una manera muy especial y natural, y que los ojos se me miran diferentes. Me dijo que ahora sabe porqué me veo tan diferente, tan bien y contenta. Dice que el amor se me nota como una nueva actitud que se viste como un par de zapatos nuevos.

Me dio tanta emoción, que casi se me salen las lágrimas. Eso ya no es nuevo en mi, ahora estoy tan sensible y susceptible a las cosas emocionales, que la emotiva he sido yo. Afortunadamente me han felicitado por muchas cosas a lo largo de mi vida, pero nunca antes me habían felicitado por haberme enamorado. Es muy lindo y me dejó sin palabras y con un nudo en la garganta que esta señora lo hubiera hecho.

A veces quisiera que este tipo de cosas vinieran de personas más cercanas a mi círculo. A veces quisiera que las personas que me miran a diario también se dieran cuenta de las cosas buenas que me pasan y de las buenas decisiones que tomo.

No se puede todo en la vida. Una cosa a la vez, un día a la vez. Cuando una parte de la vida se estabiliza, las otras tienden a entrar en caos. Pero ahora sé que no importa. Siempre que una parte de la vida se estabiliza, es más fácil sobrellevar el caos que surge del otro lado.

1 comentario:

Lilith dijo...

Que buena felicitación!!! me uno, Felicidades por estar enamorada, espero que tengas una bonita semana preciosa.
Un beso amiguita.