Hoy fue la primera vez que me maquillé mientras manejaba en el congestionamiento de Río San Joaquín, Thiers y luego sobre Medellín. Muchas chicas hacemos eso, pero no todas con la misma pericia, ya sabes lo que dicen: sólo las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez, pero se necesita práctica. Sin haberlo hecho antes, y aún cuando manejo un volkswagen, no he cometido alguna imprudencia parecida a la de la mujer que manejaba la camioneta que venía tras de mí, y que me golpeó por no pisar suficientemente fuerte el freno. Otra de esas camionetas que me fastidian, y que parecen tortas de cumpleaños que nadie se quiso comer.
No me lleno de tantas sorpresas, tiene un rato ya que no me interesan. Pero fue muy agradable notar las hojitas amarillas de los árboles, que se caen por la fuerza del viento, rodando sobre el pavimento de Thiers. Me sentí en un verdadero otoño, de sol pero con aire frío, de humedad que no llueve y que permite ser a la angosta media luna de gato risón.
Hace mucho frío. Creo que extraño despertar sintiéndome como si estuviera enamorada. Ya no pido tanto. Antes me esforzaba por enamorarme, ahora sólo quisiera sentirme como si lo estuviera, eso sería suficiente.
Las hojitas amarillas que bailan con el viento, me hacen cosquillas, me hacen feliz. No hay mariposas y algunas capullos se esfuerzan en florecer. Eso me hace sonreír. Eso me da esperanza.
2 comentarios:
Me gusta que cosas así hagan sonreír a la gente (: Me gusta que cosas así te hagan sonreír. Enamorate, sal de tu capullo, muchas veces vale la pena arriesgarse.
Saludos Mariposa y como siempre mis mejores deseos.
Adoro esa sonrisa de gato risoton como el de Alicia en el pais de las maravillas, siempre me pone bien y de buenas, espero que a ti también.
xoxoxo
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