Hace frío. No pretendo que me pretenda. Sin saberlo, hacemos historiografía pura mientras me enseña a imaginar los sonidos que creaban, la atmósfera que no existía pero que hacían que existiera.
Lo bueno de la correspondencia es que no miro cuando me lee, y no sé como se siente cuando espera mi respuesta.
Lo bueno de la correspondencia, es que no estoy segura de cuándo llegará. Simplemente aparece en el buzón.
No sé si soy yo la que debe escribir luego de esta mañana. Tampoco sé si será él quien -como ha sido- dará el siguiente paso, enviará la siguiente carta, pedirá mi opinión, esperará mi respuesta, o me hará otra sugerencia.
Lo bueno de hoy, además de que no me quité el abrigo en todo el día, es que tengo sueño. Siento que por fin, hoy podré dormir.
4 comentarios:
Dulces sueños, mientras llegan las respuestas. Aqui el frio tambien pretende.
Un Saludo
muy bueno!
Me agrada la idea de que la correspondencia me lea. Me agrada no saber cuándo llegará la correspondencia. Me da gusto que ya podrás dormir (:
Dulces sueños Mariposa, que tengas una linda semana.
Aquí aplica más la canción del comentario anterior...
El correo ya llegó
anunciando su canción
y gritó con emoción
correeeeoooooo!!
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