jueves, 26 de noviembre de 2009

Día de acción de gracias

Hace unos años tu y yo popularizamos celebrar este día, a pesar de que en nuestra cultura no se acostumbra. Un menú tradicional en uno de nuestros restaurantes favoritos, nos hizo animarnos a esta aventura. Hoy, que no estás más conmigo, que ahora ya lo celebras de a de veras porque vives en los states, celebrarlo para mi ha perdido su chiste.

Te extraño muchísimo. Más de lo que imaginé que podía soportar.

Quienes me conocen bien, que ahora se reduce a un pequeño grupo de personas, saben que comencé a creer en ciertas cosas cuando comencé a estudiar Historia; una de ellas fue creer en las cosas buenas que nos deja la cultura estadounidense. No es cosa fácil, pero me aventé a comprender y a empaparme del significado de celebrar el día de gracias.

Esta noche intenté sentarme a cenar para recordar y para sentir que estás conmigo. Allá, en la Florida, tú cocinaste un pavo con la receta de nuestra abuela, y preparaste cranberry gravy y puré de camote dulce con malvaviscos. Aún cuando es difícil, tu vida ahora debe estar llena de sorpresas fascinantes.

No sé como le haces tú para estar sin mi, porque yo confieso no puedo más si no estás conmigo.

Sabes que la navidad no me gusta, que me parece que todo lo complica, cuando obliga a las familias a sentarse en una mesa a fingir que no pasa nada. No puedo con los arbolitos y los foquitos y los regalos alrededor que no son más que hipocresía.

Y como mis dictámenes todavía no salen, tal parece que aún menos habrá "feliz navidad" para mi. Ni modo. No sé donde lo pasaré. Espero que no como esta noche, sola, con una cenita que antes me gustaba mucho, pero que ahora no me sabe bien. Me urge que el 2009 se acabe, fue muy duro conmigo, y aún cuando pensé que las pérdidas habían terminado, el 11 de octubre me mataron al perro. Eso estuvo muy canijo. Todo se iba acomodando, compré otro coche, los dictámenes comenzaron a llegar, me estabilicé en mis deudas, sólo me faltaba conseguir algún empleo, y ¡chin! que me matan al Fidel.

Pero todo sigue su curso, las cosas malas tardan en irse pero se van -me lo han dicho acá varias veces-, y creo en ello. Y las cosas buenas llegan para quien sabe esperar, lo bueno tarda.

Así que supongo que tardará en llegar una feliz navidad, pero aunque así sea, esperaré a que llegue.

No hay comentarios: