lunes, 29 de septiembre de 2008

Tal vez ya no tenga mucho que decir

"Mientras la estabilidad caracteriza a la máquina, el dinamismo caracteriza al organismo". Pero qué profundidad para irla leyendo en el vagón del metro. Una vez más doy gracias por vivir en una de las Ciudades más grandes del mundo. Cada viaje es una sorpresa diferente.

Las palabras -ya no digamos las de color rosa- se me están acabando. Cada día es más difícil continuar con esto. El tiempo me está alcanzando y de pronto todo se vuelve la peli de terror.

Ya le perdí el miedo a la página en blanco, ya investigué todo lo que tenía que ver, ya agoté las fuentes, ya perdí la cabeza...

Ahora también resulta que la gente cambia de puesto, los conocidos se van y los nuevos no saben dónde están los expedientes. Es una locura.
Woody Allen se hace presente. A lo largo de las 24 horas del día, me convierto en un personaje de uno de mis directores favoritos: o vivo un periodo de drama casi chusco, o tengo una crisis de terror. No seré más Melinda&Melinda, seré Mariposa&Mariposa. Todavía tengo ganas de reír.
Disculpe usted, mis chistes tan forzados.

Ya me voy a dormir.
(La redacción de informes me ponen mal).

1 comentario:

Liqs dijo...

amé tu blog, amé tus manos por escribir cosas tan lindas.

me siento en casa, perdona el atrevimiento, pero me siento en casa en tu diario electrónico.