martes, 30 de marzo de 2010

41

Cuarenta y uno hasta donde nos quedamos, cuando sólo hay veintiún lugares. Así es. A competir se ha dicho, como todo, como siempre.

Y como si fuera un gran piano, la Historia también se escribe a cuatro manos. Madame Copo de Nieve no sólo es mi amiga, colega, compañera, también es mi asistente redactora, mi correctora de estilo, mi otro par de manos que a kilómetros de distancia, me ayuda a terminar un escrito casi perdido.

Pasé algún tiempo preparando el trabajo, no mucho, no poco, las noches necesarias, algunos red bulls, algunos cafés por las mañanas. Tenía mucho sueño, a veces me daba cierta desesperación porque no es lo mismo escribir cuando no se sabe quién será el lector.

Entonces, a través del mensajero, Madame Copo de Nieve me ayudó como si estuviera sentada a lado mío. Enviamos, recibimos, transcribimos, todo en archivos. Buscando el mejor sentido de las frases, los nombres de los funcionarios de la Administración Pública Federal que ya no quieren saber más de investigación histórica, traduciendo cartas que hace unos años ella escribió. En mi escritorio, en el suyo, en uno rentado de un cibercafé, unos minutos antes de entregar el escrito.

A cuatro manos, me dijo, como se toca el piano a cuatro manos, así terminamos el proyecto.

Y el folio resultó ser el número 41. A competir, repito, así será. No es un número exorbitante de aspirantes, pero tampoco es de risa. No es un concurso de selección para entrar a estudiar a la Universidad Nacional, pero tampoco es conseguir un trabajo de recepcionista.

Tres tomos de Historia de México. Tres libros sobre Teoría de la Historia. Recordar -volver a vivir-, cómo es el oficio del historiador, qué criterios se utilizan cuando se hace Historia, qué de todo el pasado, de todo el tiempo, de este mundo, es lo que vale la pena.

Delimitaciones temporales, contextuales, temáticas. Me gusta. Voy a hacerlo, aunque no sea suficiente recordarlo y tenga que volverlo a aprender.

Es maravilloso cuando se tiene compañía que, además, apoya. Copo y yo no estamos juntas por el momento, pero estas maravillas tecnológicas nos acercan; hacen que nos alegremos de las alegrías de la otra persona.

No me consta, no lo sé porque lo olvidé, y ahora he decidido no hacer memoria, más bien crear nuevos recuerdos y saber cómo la Historia es.

3 comentarios:

Lilith dijo...

Que hermoso, historia a cuatro manos y de larga distancia. Se que les quedó fantastico su trabajo y estoy segura de que les va (te va) a ir muy bien. Eso que anhelas es para ti.
Bizz

SonrisaMiel (: dijo...

Cuarenta y uno (: Suena bien. Mucha suerte Mariposa, pero sobretodo Mucho Éxito!

Besoos!

copo dijo...

Mariposa de mi corazón,
Esta sinfonía histórica a cuatro manos es una de las historias más encantadoras de las últimas semanas. Estoy cruzando todos los dedos por tí y tu lugar en alguna de las instituciones que se dedican a nuestra muy fantástica profesión.
Un abrazo, de esos como cuando estamos en alguna cantina del centro de la ciudad de México.