jueves, 15 de enero de 2009

Llueve

Son casi las tres de la madrugada y acaba de empezar a llover. A mi me urge terminar mi escrito, por eso sigo levantada. No tengo nadita de sueño, supongo que es por la preocupación o porque mi mente sabe que, si termina, tendrá un enorme regalo que será dormir más de seis horas seguidas.

Hace mucho frío. Traigo puesto todo lo vestible, hasta una chamarra que me hace ver como michelín. Risas. Todavía tengo ganas de reírme.

De repente me llegan algunas ideas sin pies ni cabeza; de pronto pienso que quisiera que el próximo domingo sea el día en el que nos podamos ver, también pienso que no me vería tan mal si me corto el pelo. Tengo que bañar al gato, pero siento feo porque tiene frío ¿los gatos pueden usar suéter? El perro trae puesto el suyo desde la semana pasada. Tengo un poquitín de hambre, pero me da frío bajar a la cocina, que bueno que no tengo galletas aquí arriba.

Que bueno que puedo escribir y que, aunque sea por mensajero, podemos platicar un ratito. Me caes bien, muy bien. (Bendito encuentro en Bellas Artes; qué obscura estaba la Ciudad). Ojalá podamos ir al cine juntos muy pronto.

Tengo frío. La lluvia ya se hizo más fuerte. La humedad me esponja el pelo, me da risa pensar que traigo peinado de leona.
Me faltan unas veinte cuartillas nada más. Nada más. ¿Y si las llenara de palabras rosas?

2 comentarios:

Lilith dijo...

Estoy segura que esas últimas 20 cuartillas te quedaron super bien, nuestro mejor trabajo siempre lo hacemos bajo presión. Y espero que ahorita estes disfrutando de un sueño reparador.
Un beso.

Anónimo dijo...

Probablemente para estos momentos has de estar disfritando de tus 6 horas de sueño. Pensar con distracciones a media noche y soñar despuesto en la fría oscuridad no es lo mío ni tampoco te lo deseo.
Gracias por tu visita. Te seguiré leyendo, en los viajes, como en la vida, siempre se encuentran compañeros con los que se hace mas grata la estadía... (hasta me salió en verso)...