martes, 27 de enero de 2009

Redonda, la ansiedad

Me siento como una de esas maripositas de exhibición que están pinchadas por el lomo pero siguen moviendo las alitas. A veces siento que no puedo respirar y entonces es cuando la ansiedad regresa y no me deja dormir, no me deja comer y no me deja actuar. Todo es redondo, no encuentro entonces ninguna esquina ni ninguna pared.

Con esta gente no se puede hablar y menos conciliar. Todo se me está acabando, las ganas, el aire, el miedo, el tiempo.

No sé que voy a hacer cuando se me acaben las palabras.

Tengo de dos sopas: me quedo pinchada del lomo o comienzo a volar de a como pueda.
Seguiré escribiendo.

(Eres muy exigente, ese es el problema. No te debe dar miedo el cambio ni lanzarte al ruedo ni debes tener un plan para todo, aprende -por favor- a ser espontánea. Vamos Mariposa, vamos.)

3 comentarios:

copo dijo...

Zas, que imagen tan dolorosa, que angustia...voto por la sopa de volar de a como se pueda (seguro que puedes) y por favor, sigue escribiendo.
Una caricia para tu lomito pinchado

El escupidor de palabras dijo...

Gracias por pasar!! que bueno que te gustó!! le mando un abrazote! y pues me gusto lo que pusiste, voy a buscar algo, por que no he oído.
Gracias otra vez!!

Lilith dijo...

La imagen que describes es como una pesadilla... simplemente abre tus alas y vuela, te daras cuenta que lo que te ata es solo un mal sueño.
Besos.