martes, 13 de enero de 2009

El día después

Sólo después de haber superado mi trauma del día siguiente a la primera cita me atrevo a confesar que no todo es tan malo, que quizá me traumé por unas horas (digamos 72) y que todo sigue como antes.

Yo soy yo. La investigación sigue, sigo escribiendo, ya tuve dos reuniones de investigación esta semana, Andrés sigue en el taller, mi madre volvió de vacaciones y lo llevamos re bien, mi hermana Cristina está en West Palm Beach, mi hermana Maricarmen está súper al pendiente de mi, mis sobrinos me adoran, tomo café todas las mañanas en el Starbucks más cercano con mi padre y con mi hermano, y mi nombre sigue siendo Mariposa Tecknicolor.
No todo es miel sobre hojuelas: también las bronquillas siguen, pero ni empeoran ni mejoran. El nivel se mantiene.

No me quedé coja ni manca. Que me puse triste porque no tuve noticias suyas, es un hecho. De verdad que el chico me gustó mucho y me quería enamorar de él, quería que se enamorara de mi. ¿Sabes qué me volvió loca? Que le encantara besar porque ya casi nadie besa, me gusta que no haya tenido los besos vetados.

Extraño mucho que mi móvil suene. Ha estado muy callado, ya no me llegan mensajes de buenos días ni de buenas noches o con piropos. Lo extraño mucho.

En fin, supongo que así es esto.
Todo sigue igual que antes. El drama y la ansiedad a veces imperan en mi cotidianeidad y supongo que mi corazón se repondrá. De veras que el chico de la cámara me flechó.

1 comentario:

Lilith dijo...

Cuando no lo busques, cuando creas que ya no lo necesites, cuando no lo extrañes, vendra a ti.
Un beso.