martes, 13 de enero de 2009

Estreno de año (insomnes reflexiones)

El otro día leí que el año sigue siendo nuevo hasta que pasa algo malo o hasta que se logran los propósitos. Yo no sé muy bien qué opinar, sólo sé que me ha comenzado a ir bien otra vez.

Tuve una reunión en la mañana que me trajo buenas noticias y nuevas ofertas de trabajo. Me puse muy contenta y es por eso que estoy a estas horas de la madrugada todavía perfilando cuestiones historiográficas.
Por la tarde, por ahí de las 17 entré a otra reunión de un proyecto de investigación diferente, y afortunadamente las cosas también van viento en popa. Me encomendaron unas revisiones y un análisis y me pareció bien. Pasada esta semana me pondré a hacerlo porque, el tiempo para entregar el capítulo restante apremia.

Por otro lado, no puedo seguir de dieta tan estricta porque luego me empiezo a sentir mal y me duele la cabeza y siento que me desmayo, así que justo como me lo recomendaron, dejaré pasar unos días para volver a hacer el régimen completo. De igual manera no me quiero descuidar, no sabes el esfuerzo que estoy haciendo para llegar al peso que el médico me ordenó; luego luego me comencé a sentir mejor y las molestias desaparecieron. No quiero dejar de poner de mi parte, quizá así hasta pueda evitar la próxima biopsia.

Mientras fue la hora de la comida, me senté a comerme la sopa y la ensalada frente al monitor. Me puse a leer muchísimas cosas que he escrito a lo largo del último año y me puse de buenas. A veces hacer ciertos balances resultan buenos ejercicios. No todo ha sido tan malo y pude comprender que mi desconfianza y temor han estado justificados por una serie de malas experiencias que tuve a partir del año 2006. En fin, esto no es como ponerse a dieta, de decir: "voy a cambiar" y uno cambie, pero prometo que lo voy a intentar y me comenzaré a sentir mejor poco a poco.

Cuando tenga tiempo, tengo toda la decisión de sentarme a hacer un balance de los encuentros que tuve desde hace un año. Más o menos puedo saber cuál será el resultado, sin embargo, hay algunos rankings que deben modificarse y, sobre todo, mi memoria necesita una desfragmentación.

Todavía no me voy a dormir. Si algo se me ocurre regresaré a escribirlo. En este momento una lista de programas radiofónicos, musicales y de campañas de salud, me está esperando.
Sólo una cosa más: deseo con todas mis fuerzas que este último tramo del camino me ponga a soñar en color sepia, de 1931, como lo hizo dos años atrás.

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