jueves, 11 de diciembre de 2008

Nunca nada es suficiente

La Ciudad es cruel con las solteras. Me duele pero así es. La mayoría de las personas que ven a una chica sola, la subestiman. Se cree que no va a poder ni siquiera defenderse por sí misma. Estoy enojada pero ya se me pasará.

Me chocaron el coche, a mi no me pasó nada más que me enojé como demonio. No sabía qué hacer, le llamé al Rey Sol y me ayudó; me tranquilizó por teléfono y luego fue al lugar. Caray, qué bien se veía, casi ya no me acordaba de las facciones de su rostro, ni siquiera lo vi llegar. Luego sólo se estacionó y camino hacia donde yo estaba. Gracias al cielo que llegó. Afortunadamente todo se arregló y esa misma tarde Andrés entró al taller. Luego me llevó a comer, platicamos muchísimo y me hizo reír también. Dimos la vuelta y ya de regreso, cuando creímos que todo el shock había pasado, rompí a llorar. La solución fue un six de Victoria y vámonos a dormir. Antes hablé con Madame Copo.

Nada es suficiente, mucho menos el tiempo.
Perdí la cuenta de los encuentros que he tenido. Sin duda el de hace un par de días se llevó de calle a mis microhistorias de la Ciudad. La presión, el trabajo, el amor, el bienestar y la felicidad: nunca son suficientes.
No se es ni demasiado bonita ni sexy. A veces está de más ser guapa, no se es muy inteligente o muy flaca. Nunca es too much el style. Ahora me doy cuenta que han sido crueles conmigo. O he tenido el pelo muy ensortijado o muy lacio: sin comentarios. Hace unos meses me pasó que un chico no se animó a invitarme a salir porque le parecí "muy": lista y guapa. ¿Qué es lo que quieren entonces? Madame Copo me dijo la vez pasada que soy muy sexy para un sólo chico, pero no lo suficiente para todos.

¿Por qué mi ciudad tiene que ser de extremos?
Y ni al caso con la pregunta, porque a veces yo soy de extremos también. Espero, en una de esas, no perder la proporción. Los tacones nunca son medios: o usas un plano o de siete centímetros para arriba, medias tintas ni para calzar. Como ya lo dije antes: si pudiera mataría por cinco minutos más.
Por otro lado, la felicidad es efímera. Y cuando crees ser totalmente feliz, algo sucede y no es suficiente. No se está ni muy enamorado ni demasiado desilusionado. Y si le demuestras a tu pareja un gramo de indiferencia resulta que no la quieres, ah pero si llamas todos los días se siente agobiada... Entonces en ese caso el término medio tampoco sirve para nada.
La ciudad es cruel con las solteras.

El invierno me adormece cada vez más.


Bienvenida al mundo real de la vida de adultos Mariposa Tecknicolor.

2 comentarios:

Alfredo Carrera dijo...

No sé porque, pero su texto me hizo clic en está frase "Perdí la cuenta de los encuentros que he tenido."; creo que hace tiempo buscaba esa frase.

Alfredo Carrera dijo...

Ah, no sé a qué se deba eso, es como cuando uno conoce a una persona que será importante. La frase me golpeó y me gustó mucho. Usandola en otro contexto me parece maravillosa: perder conciencia de todos los encuentros, la acumulación, aunque con su significación. No lo sé, algo tiene la frase.