Venga, reconócelo Mariposa Tecknicolor, sin contar con tu hombre ideal, eres lo mejor que hay en la tierra. Es verdad que a veces te deprimes y no quieres hacer nada porque todo te da flojera, pero también hay que reconocer que el resto de las veces eres muy optimista, perfeccionista y dedicada. Nadie sabe hacer investigación histórica como tu. Si ya lo dice tu madre: eres la mejor historiadora del mundo. Por eso, a partir de hoy vas a dejar de torturarte por no tener pareja y comenzarás a quererte por ser responsable, persistente e inteligente. Y si alguien llega y te dice que eres una persona equivocada, dile que puede coger y largarse a la fregada.
5 comentarios:
Lo eres Mariposa, responsable, persistente, inteligente, optimista, dedicada y super fashion. Lo juro junto a tu juramento.
Por cierto, espero aplicar algun dia a mi vida propia aquello de: Y si alguien llega y te dice que eres una persona equivocada, dile que puede coger y largarse a la fregada.
Siempre aprendiendo de ti...
Bueno Mariposa, con solo ver tu fotografía te diría que como buena historiadora tendrias que saber que hay situaciones que con el tiempo van a suceder inevitablemente, y asi como fue la confrontación entre Roma y Cartago, tambien vos vas a tener al hombre que soñás.
Besos y te sigo leyendo.
Me gustó la fuerza de tus convicciones... ayuda, nos ayuda mucho pensar y actuar asi.
Te abrazo
MentesSueltas
El no tener pareja,es uno de los males de está época.
Me gusta tu juramento.Está bueno también aliviar la carga del "no tengo" para decir "no llegó",porq lo 1º es ya un concepto q es así,y el 2º es una esperanza.
un beso
Julito (2)
—Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche.
Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto.
En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones y los caballos nadando, y él es el dueño heroico de las cosas.
Como hace rato, cuando me dijo señalándola: "Mira papá, una mariposa". Yo la tomé por sorpresa y extendiéndole las alas sobre la mesa iba a clavarle un alfiler en el lomo cuando él dijo: "no papá, pobrecita". Lo vi estremecerse pero insistí: "¿cómo quieres que sea tuya si no la mato?". "No la quiero, papá, no la quiero", dijo. Y tenía el rostro ufano de este momento al ver volar la mariposa liberada.
Jaime Sabines.
Prefiero cien mariposas volando...
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