martes, 1 de diciembre de 2009

El principio del fin

Hoy es primero de diciembre y desperté envuelta en las cobijas, con la sábana entre las piernas, muerta de frío y con mucha flojera. Me arreglé y tomé café con el Rey Sol. Hacía casi un mes que no nos veíamos, así que intentamos ponernos al corriente en el poquito tiempo que tuvimos para el desayuno.

Parece que en general le va bien, con algunos problemillas como es normal, pero el año pinta para terminarse normalmente. Yo, en cambio, al leer el titular del periódico que traíamos en las manos, le dije "primero de diciembre, por fin, es el principio del fin". ¿Del fin de año?, preguntó, no, el principio del fin de la pesadilla de terror, le respondí.

El 2009 fue verdaderamente cruel conmigo. Desde enero, las presiones y las desventuras no dejaron de llegar. Por ahí de mayo-julio, se detuvieron y me llegaron buenas noticias, buenos dictámenes y propuestas. Me dediqué a terminar mi texto, a pulirlo, a comenzar trámites para que todo fluyera como debía ser, y todo continuó sorprendentemente fácil.

Luego, septiembre, me recordó que seguía siendo 2009. Hice otra inversión que me ha dado estabilidad, pero eso de los movimientos de dineros todavía no se me da, porque en todo el año no logré los ingresos ni la liquidez que tuve en el 2008. Mateo vino a hacerme reír como loca y a llevarme al cine todas las veces que quise, pasamos maravillosas tardes en su departamento, y compartimos muchos desayunos en los que no era ni siquiera necesario que nos dirigiéramos la palabra, nos entendimos muy bien, hasta que se acabó la felicidad de los dos meses.

Así, todo se acaba, todo vuelve a empezar, y mi Fidel se fue llevándose un pedazo de mi corazón, a esperarme en la orilla del río, para cruzarlo juntos, camino al Mictlan. Y aunque sé que nos vamos a encontrar en algún tiempo, en lo que eso sucede, yo todavía no me repongo a que haya muerto como murió. La vergüenza y la tristeza, ahora me estan llenando de indiferencia. Sigo muy deprimida, e intentando averiguar por qué; creo que la razón es que Fidel haya muerto debido a una agresión física, dentro de mi propia casa. Nunca antes había estado en una situación similar, y supongo que es por eso que no lo sé manejar.

Que el año se acabe ya, por favor. Nuevas cosas vienen en camino, próximos encuentros vienen para mi; trámites que se terminan, personas que se quedarán acá y otras, espero que no vuelvan más. Recuerdos que se me olvidarán, calles que no volveré a caminar, espaldas que no volveré a mirar, besos que no tendré que dar.

Amor que viene a mi vida, compañías para desayunar que no me quieren abandonar, cuentas que se comienzan a saldar, amigas mías que no quiero extrañar.

La cuenta regresiva comienza, es oficial. Sólo faltan 31 días y aún me faltan dos. Hay tres de cinco, y los últimos dos me quieren matar. Venga, venga, que el 2010 me trae buena estrella.

1 comentario:

Lilith dijo...

No desesperes, el año terminará y otro vendrá. Mientras disfruta las celebraciones. A mi me encanta mi ciudad en navidad, las luces, la gente, la comida, son 31 días y se me pasan como si fueran solo 3.
xoxoxo