¿Qué pasa con los hombres? Y hace ya mucho que no me sentaba a escribir de esto, ni que me hacía esta pregunta.
¿Ahora qué se tiene qué hacer para que te inviten a salir? ¿Para que no te dejen plantada? ¿Qué se supone que se debe responder cuando es obvio que se resisten a salir con una? Nada, supongo que nada. Mi madre dice que lo que más llega es la indiferencia. Y verdaderamente que no he querido ser indiferente, aún cuando Mateo insistía en decirme que cuando me conoció, mi corazón sólo proyectaba indiferencia.
Ya no quiero pensar, y estoy logrando que no me importe. Si es un médico quien me tiene que hablar porque él no logra hacerlo, si se inventa que chocó el coche, si me quiere hacer creer que tiene mil pendientes que valen más la pena que pasar una tarde conmigo. El chico es especial, o lo era hasta ayer en la noche, cuando acordamos pasar toda la tarde juntos. Ahora, ya no importa nada, "peor es no saber quien eres, agua pasada, tierra quemada, que da igual esperarte o que me esperes; que la cuenta esté saldada", como dice Joaquín Sabina.
Mafka me llamó y quedamos para comer, para caminar por las plazas de la zona, para compartir con su pareja, beber té negro con leche muy al british style, al cine a ver la peli que vi hace diez días, a comer palomitas, y a intentar olvidar lo que creo que ya me olvidé.
Me gusta que lleguen mensajes inesperados al móvil. No sé quién fue quien me mandó besos y me dijo "guapa" casi a las 23 horas. Le respondí. Me puso de buenas. No hace falta saber algunos remitentes.
Con los chicos ya no se sabe, tóxicos o locos, cuerdos o intelectuales, ejecutivos chupasangre o solteros empedernidos. Igual harán su ronda. Y estoy segura de que habrá otros encuentros con ellos.
El mismo que me ha dejado plantada desde hace casi un año, que durante la cuaresma me declaró su amor y luego se retractó, que no se ha ido pero que tampoco se quiere quedar; anoche me dijo que es capaz de dirigir un archivo histórico completo, pero que no puede conmigo. Debería entender -para que todo funcionara y para evitar sentimientos de frustración- que no necesita ni dirigirme ni poder conmigo, simplemente aventarse a la "viva México" como se hace cuando se quiere estar con alguien. Y aunque suene trillado, no necesito que me entiendan, sólo que quieran estar conmigo tal y como soy, "just the way i am", y si quieren un plus, podrían entonces intentar quererme.
¿Sabes? Mejor deberías condenar a una galera el archivo que tiene mi nombre, aquel en cuya pestaña dice "Mariposa Tecknicolor", y comenzar a dirigir, investigar, analizar o lo que más prefieras, otro que no lleve mi nombre. No es muy caballeroso que digamos, abandonar de un día para otro una investigación, o un archivo con el nombre de una dama, sin otra motivación.
Hagamos historiografía de otro tema, querido, no más de nosotros dos. Ya debería estar acostumbrada a que me dejen plantada, a que cierren mi cajón, a que no abran más mi puerta, pero insisto: todavía tengo esperanza.
Yo todavía no me doy por vencida, aunque por momentos pienso que ya nada vale la pena. De cualquier manera cuando el 2009 empezó me prometí tener fe, y este puto año todavía no se termina, así que hasta el último segundo seguiré teniendo fe.
¿Ahora qué se tiene qué hacer para que te inviten a salir? ¿Para que no te dejen plantada? ¿Qué se supone que se debe responder cuando es obvio que se resisten a salir con una? Nada, supongo que nada. Mi madre dice que lo que más llega es la indiferencia. Y verdaderamente que no he querido ser indiferente, aún cuando Mateo insistía en decirme que cuando me conoció, mi corazón sólo proyectaba indiferencia.
Ya no quiero pensar, y estoy logrando que no me importe. Si es un médico quien me tiene que hablar porque él no logra hacerlo, si se inventa que chocó el coche, si me quiere hacer creer que tiene mil pendientes que valen más la pena que pasar una tarde conmigo. El chico es especial, o lo era hasta ayer en la noche, cuando acordamos pasar toda la tarde juntos. Ahora, ya no importa nada, "peor es no saber quien eres, agua pasada, tierra quemada, que da igual esperarte o que me esperes; que la cuenta esté saldada", como dice Joaquín Sabina.
Mafka me llamó y quedamos para comer, para caminar por las plazas de la zona, para compartir con su pareja, beber té negro con leche muy al british style, al cine a ver la peli que vi hace diez días, a comer palomitas, y a intentar olvidar lo que creo que ya me olvidé.
Me gusta que lleguen mensajes inesperados al móvil. No sé quién fue quien me mandó besos y me dijo "guapa" casi a las 23 horas. Le respondí. Me puso de buenas. No hace falta saber algunos remitentes.
Con los chicos ya no se sabe, tóxicos o locos, cuerdos o intelectuales, ejecutivos chupasangre o solteros empedernidos. Igual harán su ronda. Y estoy segura de que habrá otros encuentros con ellos.
El mismo que me ha dejado plantada desde hace casi un año, que durante la cuaresma me declaró su amor y luego se retractó, que no se ha ido pero que tampoco se quiere quedar; anoche me dijo que es capaz de dirigir un archivo histórico completo, pero que no puede conmigo. Debería entender -para que todo funcionara y para evitar sentimientos de frustración- que no necesita ni dirigirme ni poder conmigo, simplemente aventarse a la "viva México" como se hace cuando se quiere estar con alguien. Y aunque suene trillado, no necesito que me entiendan, sólo que quieran estar conmigo tal y como soy, "just the way i am", y si quieren un plus, podrían entonces intentar quererme.
¿Sabes? Mejor deberías condenar a una galera el archivo que tiene mi nombre, aquel en cuya pestaña dice "Mariposa Tecknicolor", y comenzar a dirigir, investigar, analizar o lo que más prefieras, otro que no lleve mi nombre. No es muy caballeroso que digamos, abandonar de un día para otro una investigación, o un archivo con el nombre de una dama, sin otra motivación.
Hagamos historiografía de otro tema, querido, no más de nosotros dos. Ya debería estar acostumbrada a que me dejen plantada, a que cierren mi cajón, a que no abran más mi puerta, pero insisto: todavía tengo esperanza.
Yo todavía no me doy por vencida, aunque por momentos pienso que ya nada vale la pena. De cualquier manera cuando el 2009 empezó me prometí tener fe, y este puto año todavía no se termina, así que hasta el último segundo seguiré teniendo fe.
4 comentarios:
"...cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos"
Me gusta leerte
Mariposa, aunque el año se termine creo que lo último que debes perder es la esperanza. Es lo único que jamás se debería perder. Conocerte es una de las cosas de las que la gente no debería perderse, pero a lo largo de la vida nosotros nos perdemos de muchas cosas que no deberíamos, perdemos el tiempo, gastamos la vida, pero para eso es. Para aprender de los errores (claro que muchas veces nos encanta aprender del mismo error). Así que no te desesperes, que el año que viene, y ya esta muy próximo, tiene mejor cara que este.
Como siempre, mis mejores deseos Mariposa.
Amiga Gracias por estar siempre presente, saludos desde la cercana Argentina.
FELIZ AÑO NUEVO MARIPOSA!!
CON CARIÑO Y ADMIRACION DE MI PARA TI.
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