lunes, 20 de abril de 2009

Y me estarás llamando cada veinte de abril

Cada que escucho esta canción, esta de José José que canta "y me estarás llamando cada veinte de abril..." me acuerdo de mi mamá y de mi hermana Cristina porque siempre la cantábamos juntas.
Abril es un mes que, en general, ha sido feliz para nosotras y el día veinte me cae bien.

Me acordé de la canción, de mi madre, de Cristina y del chico de la cámara. Hoy cumple años, no me acuerdo cuantos -creo que 35- y justo el viernes pasado por ahí de las trece y veinte horas recibí un mensaje de móvil que era de él.

Primero, como siempre me pasa, no supe quien era porque suelo borrar los contactos que estorban. Aquellos cuyos nombres no quiero leer más, no pretendo llamar o los que se han olvidado de que existo. El chico de la cámara suele olvidarse de mi. Las últimas dos veces me olvidé yo también de él.

Luego, por su pésima ortografía lo reconocí. Intenté hacer memoria del número e intuí acertadamente que se trataba de él.
No pude responder. Estuve especialmente ocupada escribiendo sobre la V Cumbre de las Américas y siguiendo a Jesús Martín Mendoza.

Una hora más tarde, le respondí que estaba muy ocupada y que por favor me llamara a las dieciséis cuarenta y cinco, hora a la que salgo por una palanqueta y hora en la que la persona que me quiera contactar seguro lo hará.

Nunca respondió.

Prometí llamarle cada veinte de abril y él me prometió llamarme al día siguiente de nuestra última cita...

Escribí muchas veces, y en diferentes formatos, la fecha de hoy.
Hoy me acordé de él y me dio gusto que el día estuviera nublado, que hiciera airecillo frío yq ue me haya visto obligada a usar una blusa de punto fino de cachemira color gris. Traje los ojos ahumados y el pelo alborotado. Cuando caminé Patricio Sanz y el sol salió extrañé al frío.

Ahora pienso que cada uno de nosotros cultivamos las felicitaciones, las llamadas, las buenas noticias, las buenas compañías... Mejor que no le llamé al chico de la cámara, mejor así.

1 comentario:

copo dijo...

ay...ay con esas llamadas que se "olvidan" con esas llamadas sin respuesta...estoy convencida de que siempre vuelven cuando uno menos se lo espera.
Abrazo para tus alas