sábado, 25 de abril de 2009

San Antonio Bendito

Después de despedirme de Matías en el metro Polanco, me fui hacia la estación San Antonio para llegar por eje 6 a la colonia Del Valle.

Traía en las manos mi bolso, un sobre manila lleno de documentos originales y muy importantes: historiales completos, certificados, papeles de la Universidad, certificados de Oxford, ¡qué va! La cita a la que asistí en la mañana, me obligaba a llevar casi todo mi archivo personal, incluído el único ejemplar de la única publicación electrónica que tengo. En fin. Traía una joya y además el bolso, mi chal color rosa y mi saco de mezclilla.

En la noche, por ahí de las 20:15, caminé por Insurgentes hasta llegar a Eugenia. Comenzó a llover. Me envolví en el chal y me cerré el saco; mal hecho cogí el sobre manila para cubrirme la cara de la lluvia y seguí caminando.

Tomé el microbús hacia el metro San Antonio. Tomé un asiento, puse mis documentos en el asiento libre de a lado, encima el chal y mi bolso. Siguió la ruta por Eugenia, llamada después de Insurgentes avenida San Antonio, y yo me tenía que bajar en la esquina que hace con Revolución. El chofer, como todos los de esta ciudad, hizo lo que la gana le dio y se fue por unas callecitas medio feas. Me puse alerta. Cogí el bolso. Cuando el cacharpo grito "Revolucióooooon", todos nos bajamos, todos los pasajeros nos bajamos.

Pensé unas cosas horribles del chofer mientras caminé hacia el Vip's de Revolución y me metí casi corriendo al metro San Antonio. Transbordé en Tacuba hacia Cuatro caminos. Llegando al andén K, para tomar la ruta hacia mi casa, sentí que se me durmió la mitad de la cara, el brazo izquierdo y no pude mover más la mano del mismo lado: perdí los documentos.

No hubo más. Los perdí. Punto. Ahora trataría de recordar dónde fue.

Mandé tres mensajes histéricos a los móviles de Toya, San Román y Mafka. Los tres me llamaron, los dos primeros se desesperaron y me regañaron y Maf me dijo que tuviera fe.

Fue en el camión, maldita sea. En el camión del que me bajé echa una loca en Revolución por miedo a que me llevara a un destino desconocido. Está bien. Al día siguiente le preguntaría amablemente a un chofer de la misma ruta si tienen un lugar de objetos perdidos. Eso haría.

Llegué a casa. Hablé como cuatro veces más con San Román. A mi madre no le quise decir nada.

Más tarde, al acostarme pensé -como todas las noches- "qué afortunada soy". Me acordé de Matías, de sus ojitos tras el armazón cuadrado, de mis botas, de la lluvia y de mis documentos... Recé como cada noche lo hago. Antes de dormir dije "San Antonio, tu encuentras todo, por favor encuentra mis documentos".

Necesito destacar que la noche anterior a la cita que me obligaría llevar mis documentos, mandé a cinco personas (incluídas Toya, San Román y Mafka) un correo electrónico pidiéndoles que hicieran una cadena de oración conmigo a la hora de mi cita. También les explicaba, que estoy encomendada a San Antonio de Padua y a la virgen de Guadalupe desde que me robaron el coche, y que finalmente el pleito con la aseguradora se había resuelto a mi favor. Les pedí que les rezáramos a ellos y que me acompañaran en espíritu.

Al día siguiente de esta de malas, me fui precisamente a la aseguradora por la misma ruta de la línea 7 del metro. Antes de llegar a Cuatro caminos, ligeramente la ansiedad me volvió a abordar por mi lado izquierdo porque me acordé de mis papeles. Abrí mi cartera y vi la estampita que traigo -por supuesto que de cabeza- de San Antonio de Padua. Una vez más se lo pedí, que por favor encontrara mis documentos.

Al transbordar en Tacuba, mi madre comenzó a llamarme una y otra vez al móvil. Me asusté. Cuando me fue posible le llamé. Me dijo: "llamó una chica que vive en Lomas de Sotelo. Dijo que su hermano encontró unos papeles tuyos que parecen muy importantes. Quiere regresártelos. Me quedé de ver con ella a las 19. Necesito saber, ¿perdiste unos papeles?"

Casi se me salieron las lágrimas. Se lo conté todo. Me puse feliz. Le conté también que le había pedido un milagro a San Antonio. Me dijo que le pagara, a lo que contesté que esta vez no le ofrecí nada, "entonces tienes que dar el testimonio hija, el testimonio de que te hizo el milagro".
Mi madre se encontró con la chica a la hora que quedaron. Mi archivo regresó a mis manos completito. La chica y su hermano no aceptaron la recompensa que mi madre les ofreció. Dijeron que estaban contentos de poderle hacer el bien a alguien.

Pleno siglo XXI, plena Ciudad de México. Todavía hay gente que quiere hacer el bien a otras personas y todavía existen los milagros.
Sin lugar a dudas, la Ciudad me quiere.

Por eso me puse a escribir este testimonio.
ES COMPLETAMENTE VERÍDICO todo lo que narro aquí, salvo el "Matías" cuyo verdadero nombre no tengo permiso para publicarlo.
A petición de mi madre doy fe de lo que sucedió y les comparto mi testimonio.
San Antonio no me abandonó.

4 comentarios:

copo dijo...

Tu lo has dicho, no te abandono ni el, ni la fe ni las esperanzas. A las personas buenas les pasan cosas buenas.
Abrazo para tus alas
ps. Y para que crees que los disenadores del mundo han creado las maxibolsas? para evitarte estos adormecimientos del cuerpo!

Lilith dijo...

Me devoré tu post, queria saber si te habian devuelto tus documentos y me alegra saber que asi fue. Además de que esa chica y su hermano nos han devuelto la fe en que las personas son basicamente buenas.
Espero que las visitas al especialista sean solo para mantenimiento y chequeo de kilometraje =0P y que todo vaya biencon tu saluda.
Besos y un enorme abrazo!!!!!

Mario Alvarez dijo...

Librepaez anduvo por aqui, te invito a visitar mi blog... www.librepaez.blogspot.com


Saludos y sigue adelante!

Lilith dijo...

Hellou!!!
Amiguis cuidate mucho, evita las aglomeraciones y en cuanto pongan a disposicion del publico la vacuna (aunque no sea especifica para el tipo de virus mutado que anda por ahi) vete a vacunar. Mi teoria es que en los otros paises donde hay casos de influenza no han sido tan graves por que en su esquema de vacunacion habitual incluyen el virus de la influenza humana, digo esos virus son primos hermanos, algo de inmunidad cruzada debe otorgar. Aprovecha para leer mucho, ver tus DVDs favoritos, escribir muchos posts ok? Cuidate plis!!! TQM.
P.D. no se que le paso al post del domingo que se guardo pero no se publico pero ya esta para que lo leas... Besos!!!