lunes, 6 de abril de 2009

Mirando pasar el pasado

Hoy me desperté sintiéndome como si estuviera enamorada. Y no es así, debes saber. También deberías saber que este sentimiento no me venía hace meses sino es que años. Y de pronto todo me hace sonreír y se me quitan las ganas de ir al cine sola, todo lo quisiera compartir y deseo con muchas fuerzas que vengas a darme un beso en los labios.

Esta revisión de decisiones y de acontecimientos del primer trimestre del año me está saliendo bien. Mirando pasar el pasado no me estoy quedando mirando, y afortunadamente me estoy permitiendo hacer un balance.

La segunda parte es mejor, hay que seguir hasta el final...
Cada día he ido adquiriendo la capacidad de asombro que creí perdida. El corazón comienza a latirme bien fuerte: tun-tun, tun-tun, tun-tun y entonces es cuando el aire parece que se me sale del pecho y comienzo a tener dificultades para respirar. Y me siento completamente enamorada, con mariposas en el pelo y chapitas en la cara, con brillo en mis ojos y con las manos húmedas de sudor ansioso que me hace también meterme los dedos entre el cabello para desbaratar mis rizos mientras me rasco la cabeza y me limo las uñas, y mi me miro en el espejo...

Recién acabo de empezar ¿porqué pensar que los finales llegan pronto? Y me pongo feliz de saber qué sigue, qué viene, cómo mirar la parte que sigue... Si hubiera sido sólo la escritora de esta historia, nada más hubiera sonreído al redactar el real futuro del aletargado pasado de la Ciudad. Como esta vez, además de escritora fui personaje, salí hasta arriba en el pelaje del conejo que vive en el sombrero de copa, y en ese momento disfruté sentir el gran asombro de no saber porqué la vida me pone tan feliz.

La ultima estación es opcional.
Justo entonces, en ese espejo, leo todos los recados que le dejo a mi subconsciente para que tenga ánimos de levantarse cada mañana y vuelvo a mirar los ojos en el reflejo y me doy cuenta que estoy regresando, que poco a poco me he dado la oportunidad de seguir en esta derretida y árida Ciudad buscando las palabras rosas que creí perdidas, al chico que creí no me robaría el aliento y a la estampa que no quisiera olvidar jamás.

Ya no es sólo que me quiera enamorar como meses pasados, esto significa que me estoy enamorando otra vez de los árboles de los camellones, de los perritos que corren alrededor de la gente, de las bicicletas en los parques, del señor que (¡por fin!) me cedió el asiento, de los cinco minutos que se debe hacer en periférico... De la chica que pudo darse cuenta que las oportunidades no se agotan y que decidió llegar al final del recorrido.

Así, sin más, uno decide, uno desea, uno lleva a cabo. Justo ayer platicaba con Mafka que decidí tener fe, decidí llenarme de buenas propuestas y de buenos sentimientos y entonces me caí con mis palabras escupidas porque la vida me aventó los peores tres meses de los últimos diez años. La peli de terror le gritó "vete" a Woody Allen y yo le dije "bienvenidas" a la paciencia, a la cordura y a mi vieja conocida ecuanimidad.

Hay que recordar que la voluntad sirve para empezar a correr, no para terminar.
Hoy me desperté sintiéndome enamorada y ¡qué bruta! quizá sí esté enamorada... es lo único que explica que haya aguantado las tres horas de trámites en el MP y en la oficina de tránsito de Naucalpan. Porque además, pagué $1,300 pesos por dicho papeleo y lo tomé con tanta filosofía que hasta me dio miedo.
Corrí (literal) para mi entrevista en la colonia Del Valle, transbordé, me olvidé de comer otra vez, estoy fumando como loca; el calor y el ruido de la Ciudad me puso bien. Regresé lo más rápido que pude y todavía pasé al MP por segunda vez. Y después recordé que tenía que comer y que me hacía falta un café...

El único camino es el porvenir (todo está por venir, mejor curtir el cuero)
Y ya ni qué decir. Si está clarísimo que este año he decidido tener esperanza en que las cosas pueden ocurrir. Después de que hablamos por el móvil el sábado por la noche, que él venía de carretera, me ruboricé, me brilló el pelo y no podía dejar de sonreír.

Más miedo me da que vuelva mi autoinmunidad al amor, que seguir sintiendo todas las sorpresas que vivió mi corazón. Y quizá no pase más nada, pero me basta con saber que no estaré mordiéndome las muelas dos días después intentando descifrar el pasado que no pude interferir; lo intenté -una vez más- y me siento bien.

También hay que convencer al tilín del corazón.
Tan complejo tú, tan complejo mi corazón. Me dijiste que aún cuando eres complicado, te gustan las cosas simples, después dijiste que te gustaba yo. Lo tomaré como un cumplido. Las situaciones me gustan así. Sin más miramientos, sin reproches, sin mentiras... qué mal que chocaste el coche, y aunque no me consta, qué más da si no fue así. Me consta entonces que la Ciudad y nuestro encuentro todavía no se pueden reconciliar.

Mirando pasar el pasado no me estoy quedando mirando....
No existen tiempos mejores si no existen tiempos, ¡qué gran equivocación!

3 comentarios:

El monstruo dijo...

yeah, viva el amor, a las palmeras, a los perros, a los que ceden el asiento. El amor está ahí, el correspondido y el que no lo es. El que apapacha y el que lastima.

Con todo lo bueno y lo más pinchito que me ha tocado vivir gracias a este sentimiento, no cambiaría absolutamente nada. Ahora no me toca ser correspondido por quien yo quisiera ni tampoco puedo corresponder a quien sí quiere. Quizás haga lo que tú y vierta ese sentimiento en las cosas, en las plantas, en el ambiente.

Qué bonito post. Te mando hartos besos y por favor no escatimes en abrazos (Sólo dos?)

AndreaLP dijo...

Gran escrito y excelente filosofía. Yo me despierto enamorada a menudo también así que comparto el sentimiento.

Eso sí, llegará el día en que decidas que encontraste a la persona adecuada. No te inmunices ante el amor.

Un abrazo.

copo dijo...

Mariposa de mi corazon:
Espero que me sepas perdonar la deuda de todos los comentarios que te debo. No me he dado tiempo de escribirte, pero te he leido. Eres buena y sabras disculparme. Ame la entrada para tu hermana; nunca olvidaras a Andres...pero ya se iran enderezando las cosas.
Ojala te despiertes muchos dias sintiendote como si estuvieras enamorada, el mundo se ve tan lindo asi! es como una droga...Me alegra que hagas un balance, pero que ademas te salga bien, eres de un positivo admirable! Sigue llevandome a pasear por la ciudad con tus letras, sigue viendote guapa (que es lo mejor de sentirse como enamorada, es un gran cosmetico). No pierdas la capacidad de sorpresa y, respecto a la ultima parte...no sera que la ciudad en lugar de conspirar para no lograr su encuentro te esta protegiendo? Es tan histerica como buena...lo sabemos bien