domingo, 29 de marzo de 2009

En la calle Independencia.

para la Papa frita Más guapa que cualquiera.

Si mal no recuerdo era jueves. Las cosas más felices han sucedido en jueves.

Cristina y yo nos fuimos al centro de la Ciudad muy temprano, casi desde la hora de la comida. Veríamos un gran concierto en el Teatro Metropólitan. Para mi era la cuarta vez con Fito Páez en vivo y para ella, la segunda.

Hicimos tiempo en la calle de Dolores y aprovechamos para comer comida china. Estábamos muy emocionadas por el concierto y un cuarto antes de las veinte caminamos hacia el Teatro.

Como la ocasión lo ameritaba, íbamos re guapas. Siempre un concierto es un gran acontecimiento para nosotras dos.

Cristina traía puestas una blusa negra y una chamarra de mezclilla, unos jeans pitillo, unos calentadores color negro por fuera de los pantalones cubriendo de la mitad de la pantorrilla hasta el empeine y el tacón de unos zapatos hermosísimos, de punta redonda y trabita, color negros también. El pelo se le veía de vértigo.

Yo traía mis jeans predilectos, las botas favoritas sobre los jeans, una camiseta y mi chamarra ajustada de pelo color café. Mi pelo iba suelto, y la sonrisa también.

Caminábamos ya sobre la calle Independencia, sacábamos los boletos de los bolsos, ibamos riéndonos e imaginando el siguiente encuentro cuando una esquina antes de llegar al Teatro se orilló un coche lleno de chicos, se detuvo y uno de ellos les gritó a los demás: "¿esas son las teiboleras? ¡¡entonces sí nos metemos al teibol!!"

Cristina y yo reventábamos a carcajadas mientras los chicos arrancaban el coche de nuevo entre chiflidos y piropos.

Quién hubiera sabido que caminar usando nuestros outfits por esas banquetas nos daría pinta de teiboleras. Cada que lo contamos reventamos en carcajadas una y otra vez.

Como todos los días, extraño mucho a mi hermana. Y la extraño un poquito más cuando quiero platicar las anécdotas de la Ciudad y no está ella para escucharlas.

Hoy leyendo una revista me acordé de cuando nos confudieron con teiboleras. Una de dos: o de plano si nos veíamos re bien o de a tiro nos caímos por el barranco sin fondo que se llama "fashion victim".

Qué más da. Lo bailado nadie nos lo quita, y la risa que traigo ahorita, tampoco.

Te amo hermanita.

3 comentarios:

Lilith dijo...

Digamos que se veian re-bien, jajaja. Las anecdotas con las hermanas siempre son geniales.
xoxoxo

AndreaLP dijo...

Bueno, independientemente de cómo se hayan visto, el piropo sirvió para ponerlas de buen humor y eso es lo realmente importante.

Un abrazo.

Weeyker dijo...

Hola...

no me conoces, mi nombre es Al, soy un miembro de la fuana urbana en la ciudad de Mexico, que como tu, tiene una predileccion por Paez (y mi cancion favorita es la que bautizo vuestro blog), por lo cual, me tome la libertad de agregaros como enlance en el mio (http://weeyker.blogcindario.com/)

Espero que te des algunas vueltas por ahi, y sin mas, agregaria, que es un placer haberos conocido, al menos en este universo vacio...

Atte. Al.