En la primera parte del trayecto el Periférico se puso de mi lado, pero pasando el Campo número 1, la cosa se puso fea. Me quedé bien dormida abrazada de mi bolso. Me despertó el ring ring del móvil que me avisaba que mi cita se había adelantado al lugar.
Llegó por mi espalda cuando buscaba la Glamour de España. Se veía muy bien. Traía puesto un traje gris y una camisa color blanco, ya se había quitado la corbata y no importaba, se veía muy bien. Quizá esto de no vernos tan seguido nos va, o quizá sólo era la alegría la que nos hacía vernos bien.
Olvidar es divino...
Hablamos de tantas cosas, tan conocidas y tan diferentes. Omitimos algunos temas que antes solíamos tocar. Un rato después pidió una mesa en el restaurante y pasamos a cenar. Fue un gran detalle, luego de ser habitual sólo botanear en el bar.
Alli la conversacion cambió. Me habló de sus amigos, de lo que le gusta y lo que no, de su comida favorita y de sus pasatiempos predilectos. Por primera vez en mucho tiempo, sólo escuché. También fue la primera vez que sentí que conectábamos de diferente forma. Estuve muy contenta, lo pasamos muy bien.
Y fuerte es la fuerza del destino.
Estábamos cansados. Al día siguiente él tenía que salir de la Ciudad y yo tenía que ir a trabajar.
Puso el contador de kilómetros del tablero del coche en ceros para saber cuántos recorrería de regreso a casa. Me reí mucho, y bromeamos con que era como atravesar un estado entero. Se fue y yo entré a mi casa a aprovechar los latidos de mi corazón y a desear que mi muñeco vudú pudiera encontrarse.
Me quedé dormida muy rápido. Soñé muy lindo, profundo y nítido.
Hoy me desperté y el día fue notablemente bueno. Qué buena evidencia deja en mi rostro haber tenido una buena velada. Qué bien le hace a mi corazón salir de la vitrina aunque sea por un par de horas.
***
La hora de la tierra la pasé en la Facultad, viendo las estrellas. Había partido de fútbol así que se sentía buen ambiente familiar. La luna estaba linda, en esta fase que me fascina, cuando parece una gran sonrisa de gato. Cada vez fumo un poquitín más y estoy durmiendo mejor. Y tendría que ser al revés, dejar de fumar y dormir bien o seguir fumando y dormir mal, porque solía fumar cuando no podía dormir. Hoy espero que esas costumbres se me quiten pronto y que no se vuelva normal dormir unas 3 horas y media al día. Estoy muy contenta.
1 comentario:
volver a conectar con personas con las que se tiene historia es genial. Que bueno que Morfeo se ha portado bien contigo pero tratemos de fumar menos que no nos queremos arrugar, jajaja.
Besos
Publicar un comentario