Y de madrugada. Son las cinco de la mañana del domingo 7 de diciembre del 2008. Vengo llegando de una fabulosa noche de música, plática, compañía y cervezas en "La Nueva Excelencia" del Centro Histórico. Lo pasé, como casi siempre sucede, incréible.
Tengo la sensación de que las cosas deben cambiar. Debería comenzar con mi peinado, y tal vez seguir con la manera de ver las situaciones más complejas de mi vida. No todo lo que brilla es oro y, finalmente, he salido airosa de la ansiedad de los últimos años. I've been clean for the last hole year and i'm happy for it. Y la última taza de té debo tomarla mañana al despertar; sé que no haré caso del masaje con hielo ni de los analgésicos, tampoco he podido dejar de fumar. Pero, si sigo haciendo un esfuerzo y si en lugar de tomar el tamaño venti tomo el alto de latte por las mañanas, significará un gran avance para mi tratamiento. Odio no poder tomar té de hierbabuena ni fumarme un Marlboro light mientras termino de escribir algún párrafo o una idea inconclusa. Eso es, quizá debería escribirlo todo de un jalón -y a dos manos- para darme por vencida.
También el título del blog ha cambiado porque esta noche fue especial. Tengo una fan de planta. Bailé en la pista como mucho hace no lo hacia. La Ciudad necesita belleza y estoy segura de que yo se la puedo dar.
No me sentí sola porque esta vez mi hermano -quien por algunos años estuvo ausente- se volvió a hacer presente tomándome fotos, cantando y diciendo "salud". Me puso bien. Ojalá pudiéramos retomar esas noches de fiesta que solíamos tener antes de que se fuera a vivir Playa del Carmen; lo pasábamos muy bien y siempre hacíamos mancuerna. A pesar de tener pareja estable, me sigue tomando en cuenta cuando se trata de bailar en la pista. Ahora me doy cuenta de que lo extrañé. También extrañé a Madame Copo. Me encantó verla bien, guapa, sana y feliz. Con un chorro de proyectos inconclusos que pronto llevará a cabo; con sus ganas de bailar siempre y cuando la música toque.
La Ciudad me deslumbró una vez más.
Necesita belleza, como ya lo he dicho, y sin embargo se ve más linda que nunca. Y eso que no llegué a la inmensa pista de hielo de la plaza central. Me encanta vivir aquí. No me importa lo grande que sea y lo que eso implique. Yo soy una histérica también: tengo obras, y baches y camiones que pasan sobre mí entre las cero y las cinco horas... Una que otra vez he sido atropellada y me he caído de una azotea de primer piso; también he sido protagonista del drama de los servicios de emergencia. Por otro lado, sigo siendo mortal porque no he sido víctima de extorsión ni de secuestro. De este enorme Big Brother, sigo siendo anónima y soy feliz.
Ahorita tengo frío, ya me iré a dormir y comprendo, que a pesar de que algunas personas insisten en hacerse presentes, se necesita mucho más que un mensaje a celular para figurar en la farándula de mi megalópolis. Querétaro no me llega ni a los talones. Sus mensajes no tuvieron nada que decir, a pesar de que decían muchas cosas.
En ocho días recogeré los resultados de la biopsia, fijaremos fecha y me despediré de mi escote de vértigo. Tengo miedo pero así debe de ser. Espero que no sea pronto y también, espero poder tomar muchas fotos más. Ojalá pudiera beberme todo el té de hierbabuena del mundo y todas las coca-colas light y los té verde helados también. Me duele, el pecho y el alma.
Gracias Ciudad y gracias domingo. Ahora comenzarás a figurar positivamente.
No le sacaré la lengua al día de hoy.
2 comentarios:
Estoy poniendome al dia con los blogs que visito, lei tus posts de diciembre de un jalon; me gusta como escribes y me encantó tu juramento de autoestima.
Te dejo un gran abrazo.
Ánimo con la taza de té.
Hola Mariposa, aqui estamos. Yo, segura, al igual que tú, de que podemos darle belleza a la ciudad. Contenta de haberte visto guapa, sexy, feliz y con tanto estilo. Con tus chinos dibujando letras en el aire cuando bailas. Tenemos que ponernos a tiempo para vernos...necesito que me expliques lo de la biopsia. Me preocupas. Abrazo para tus alas.
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