viernes, 8 de mayo de 2009

Mis noches rotas

Y como dice Norah Jones, "Feeling the same way all over again, singing the same lines all over again, no matter how much i pretend".

Hoy los recuerdos me han llegado como una avalancha. Ya se me había olvidado cómo era recordar detalles, facciones, olores, errores y aciertos. Diantres. No sé qué es mejor, si olvidar o recordar.

Mi memoria no puede ser siempre desechable; creí que sería desechable. Hoy recordé todo el significado que tenía para mi la calle Santa Margarita, caminarla derechito hasta Tlacoquemécatl. De regreso, dar vuelta en San Francisco e ir al Oxxo por té helado o a la San Borja por aspirinas.

Llegando a casa me di cuenta que la luna está llenísima, tal como solía estar yo en aquellos días. Pero qué importa. De hecho no me da tristeza, un poco de nostalgia sí, pero ahora pienso que esa etapa tenía que terminar porque era demasiado "lo que quería" en ese tiempo tener. Las cosas que llegan fácil, fácil se van. Y le batallamos mucho. Y le lloré mucho. Y me acostumbré pronto a estar sin él.

Las chicas me contagiaron su buen humor porque a una de ellas la invitaron a salir. Como ahora tiene que ser, esperó un mensaje de móvil casi doce horas. El chico por fin le dijo que saldrían hoy por la noche. Cuando llegué a la oficina fue lo primero que me dijo y me puso de buenas. Entre todas, fue la mejor noticia que escuché esta semana. Siempre es lindo ver chapitas en el rostro de alguien, sobre todo cuando las ocasiona otra persona.

Cristina una vez me dijo que no necesariamente tenía que escribir un libro de Historia si de escribir se trataba; ella decía que también podría escribir sobre la depresión o la ansiedad, o de como manejar este optimismo mágico que a veces me invade. Creo que tiene algo de razón; y aunque nunca lo he platicado con Mauricio, que es la persona que conozco que más sabe del tema, por ejemplo hoy me di cuenta que en el borde de tener una crisis más, lo se manejar bien.

Ayer tuve un disgusto muy grande con la aseguradora, como siempre. Luego de una hora de terror, las cosas por fin terminaron. Cuando comencé a caminar hablé con mi padre, con el Rey Sol y con San Román. Luego me dio un poco de cruda moral porque me tuve que portar como verdadera perra para exigir lo justo; entonces se me rompe el corazón de saber que a veces se tiene que estirar mucho para obtener respuestas o soluciones.
El Rey Sol me dijo que no me preocupara, finalmente lo logré, y es lo que importa. Tuvo razón. Con eso me quedé y poco a poco el hormigueo de mi mano izquierda y el dolor en el hombro derecho se terminaron. No tuve hambre. Comí lo que pude de mi ensalada de brócoli y casi me atarganto tomando coca cola roja.

Una mini ansiedad quiso regresar. Le cerré la puerta. Regresando tuve otra noche rota.

Y quizá las noches estén todas rotas también. Eso ya no me importa. Pronto llegará una blueberry night y entonces sí celebraré con tinto y soda.

Hoy pienso que mañana será lindo porque tengo el día libre. También quiero despertarme temprano y quiero seguir escribiendo lo que le prometí a San Román. Tomaré frapuchinos por la mañana y luego iré a cenar.

Y no sé si será otra noche rota. Igual podré dormir bien, lo supe desde hoy.

6 comentarios:

copo dijo...

Tus letras influyen en mi comportamiento, ahora quiero una coca cola roja ya veré de donde la saco...
.La nostalgia siempre está por allí escondida, está bien, sobre todo cuando te das cuenta que ya no es añoranza.
.Cuídate la salud, quieres?
.Hey me encanta la idea de que ya tengas complicidades con las chicas de la oficina, como dirian los canadienses: yay for complicity!
.Seguro que tus letras se volverán más grandes, ya lo veras.
Te quieroooo

Lilith dijo...

Salud por las blueberry nights, ojala te llegue una pronto, y Salud por las complicidades de oficina que hacen los dias mas amenos.
Te mando un gran abrazo y dos besos (como los europeos)

Edu dijo...

Bueno yo si espero que un dia escribas un libro de historia, como colega lo deseo, nunca ella esta del todo contada. Y sigue mirando a la luna.
Un Saludo.

Anónimo dijo...

Que nostalgia hay en ti. ¿Y qué has perdido o quien se ha ausentado como para que estés triste?
Muy exclusivo de las mujeres eso de estar triste, ¡yo nunca he estado muy, muy triste! me pregunto cómo será.
Bueno. Hasta luego, estoy a su merced, besos.

Lilith dijo...

Gracias por pasar a saludar. Me hiciste sonreir y mira que esta semana eso ha sido muy dificil.
xoxoxo

Lilith dijo...

Hola... tambien con mucho trabajo?
Solo pasando a dejarte besos y abrazos de feliz fin de semana!!!
xoxoxo