Otro día en el que cae la tarde y yo todavía no termino de escribir.
Que Dios me ampare esta noche, por favor. Tengo que terminar ya.
jueves, 11 de octubre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
Tesis pasadas, tesis presentes.
Después de mi examen profesional, comencé a demeritar en cierta forma, a mi trabajo de titulación. Mi tesis de pronto se mostraba ajena y lejana a mi. Hablar mal de mi tesis profesional era al mismo tiempo estar demeritándome a mi misma, siempre creyendo en el fondo que alguien iba a llegar "salvarme" o a decirme que yo y mi carrera sí valíamos la pena.
Casi tres años después, estoy terminando mi segunda investigación académica, una tesis de maestría que me ha costado muchísimo trabajo, pero que también ha sido satisfactoria.
Y de pronto, he tenido la necesidad de regresar a leer mi tesis profesional, y me he dado cuenta de que es un trabajo muy bien hecho, muy bien escrito y dirigido de manera excepcional. Ahorita, por ejemplo, me siento más perdida en el tema que cuando escribí esa tesis.
Y la tengo que acabar. Las tesis se terminan, caray, no pueden ser tesis eternamente presentes. Tienen un destino como todos nosotros, y ese es convertirse en objeto del pasado, en el mismo instante en el que se terminan de escribir.
Casi tres años después, estoy terminando mi segunda investigación académica, una tesis de maestría que me ha costado muchísimo trabajo, pero que también ha sido satisfactoria.
Y de pronto, he tenido la necesidad de regresar a leer mi tesis profesional, y me he dado cuenta de que es un trabajo muy bien hecho, muy bien escrito y dirigido de manera excepcional. Ahorita, por ejemplo, me siento más perdida en el tema que cuando escribí esa tesis.
Y la tengo que acabar. Las tesis se terminan, caray, no pueden ser tesis eternamente presentes. Tienen un destino como todos nosotros, y ese es convertirse en objeto del pasado, en el mismo instante en el que se terminan de escribir.
martes, 9 de octubre de 2012
Martes nueve de octubre de 2012.
Apenas hace un día me ha caído el veinte de que el otoño me está enfriando las piernas todas las mañanas. Apenas me está cayendo el veinte de que el año está por terminarse, y el resto de los ciclos que quedan, están por cerrarse.
Me siento muy feliz por tener en mis manos las decisiones venideras. No puedo creer que por fin, dos años después, estoy terminando mi tesis de maestría. Tengo muchas preocupaciones encima, estoy muy cansada de todo esto y del jaleo del posgrado, de toda la competencia... pero ya nada importa porque estoy por terminar.
Es otoño y el viento revuelve mi cabello como si fuera las olas del mar.
Es otoño y estoy feliz, porque todo esto pronto va a acabar.
martes, 28 de agosto de 2012
Viva la vida
Hace un año viví una de las noches más angustiantes de toda mi vida.
Me alegro sobremanera de que todo eso haya quedado atrás, que haya podido tomar nuevas decisiones y haya podido salir adelante. Muchas gracias a toda mi gente, que se convirtió en mi red de apoyo para salir adelante. Gracias a mis hermanas, a mis amigas y amigos, a mis colegas, mis compañeras mujeres del Centro de Apoyo contra la Violencia Intrafamiliar, y a toda la gente que nunca dejó de confiar en mi.
Si hace un año me hubieran dicho que hoy las cosas iban a estar así, no lo hubiera creído; pero gracias a Dios la vida tomó otro camino y hoy soy muy feliz.
Di no a la violencia.
No más violencia contra las mujeres.
Mujer, no estás sola. Busca la otra forma de vivir. Sí es posible.
Me alegro sobremanera de que todo eso haya quedado atrás, que haya podido tomar nuevas decisiones y haya podido salir adelante. Muchas gracias a toda mi gente, que se convirtió en mi red de apoyo para salir adelante. Gracias a mis hermanas, a mis amigas y amigos, a mis colegas, mis compañeras mujeres del Centro de Apoyo contra la Violencia Intrafamiliar, y a toda la gente que nunca dejó de confiar en mi.
Si hace un año me hubieran dicho que hoy las cosas iban a estar así, no lo hubiera creído; pero gracias a Dios la vida tomó otro camino y hoy soy muy feliz.
Di no a la violencia.
No más violencia contra las mujeres.
Mujer, no estás sola. Busca la otra forma de vivir. Sí es posible.
jueves, 16 de agosto de 2012
Con todo y miedo, vas.
A pesar de lo difícil que fue sobreponerme de mi última relación, ahora me alegro de haber contado con la ayuda que me brindaron para salir adelante. Gracias a eso, ahora puedo ver todo en un plano horizontal, un mapa completo, rompecabezas para armar, o digamos, las cartas sobre la mesa.
A pesar de lo difícil que es darse otra oportunidad para conocer, confiar y querer a otra persona, en esta ocasión me propuse intentarlo desde la génesis de un noviazgo. La primera cita, conocerse a través de una conversación. Cine, cena, abrazo de despedida. Llamada por teléfono antes de empezar el día. Mensaje a la hora de la comida. Llamada antes de ir a dormir. Fotografías. Nuevos recuerdos. Nuevos planes. Un nuevo proyecto.
Estoy ilusionada.
Es la primera vez en mi vida, a punto de cumplir 29 años, en la que pude explicarle claramente a un pretendiente qué es lo que espero de mi misma, de una relación, y de mis planes a futuro. Me entendió. Hablé alto y claro, sin pena, sin titubeos. Una noche antes de esa cita, estaba acostada en la cama dando vueltas, aterrada porque no sabía qué iba a pasar en la cita del día siguiente. Y con todo y miedo, me levanté por la mañana, me arreglé y estuve lista para que el chico pasara por mi. Con todo y miedo, fui. Me siento orgullosa de haberlo hecho.
No se sabe nada, pues, como en toda relación que inicia. No se sabe siquiera, si vamos a llegar a fin de año... pero eso no importa. Me siento viva, caray, bien viva. Con todo y miedo, lo estoy intentando y me estoy permitiendo vivir la experiencia de conocer a un chico como si fuera la primera vez.
Y en realidad es la primera vez. Primera vez que puedo expresarme así, frente a una persona que me propongo conocer, y confiar en él. Primera vez que pongo límites, que proyecto seguridad, y que logro mostrarme tal cual soy. Estoy contenta.
Es la primera vez que sin miedo, salgo a la calle tomada de la mano de un chico, sabiendo que mi corazón está tranquilo. Es la primera vez que no siento aquella ansiedad recorriéndome las manos, hacia los codos, los hombros y parte del cuello. Es la primera vez que me tomé el tiempo suficiente para pensar las cosas, para tomar decisiones y para elegir, sin esperar que eligieran por mi. Es la primera vez que le digo a alguien que me gusta, sin arrebatos ni impulsos.
Es la primera vez que me siento feliz, después de haber aprendido a vivir con el alma rota.
lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
Con fecha de caducidad.
Es como estar jugando a brincar la cuerda en la orilla del
precipicio.
Tarde o temprano me voy a caer hacia el vacío.
¿Qué es el amor? Nadie está seguro de eso.
Y aquí vengo yo, a enamorarme hombre que tiene un encanto maravilloso, que me ha hecho entenderme a mi misma como nunca imaginé. Y todo está en nuestra contra: los estados civiles, los estados políticos, las fronteras
geográficas, las delimitaciones religiosas e ideológicas… y aun así esto
sucedió.
Destino, ahora realmente no creo en el destino. Mírame, me
senté a tomar una copa de tinto en ese restaurante que se encuentra sobre un
puente, y me encontró, literalmente el chico me encontró. Como dice la canción
de Fito Páez, él no buscaba a nadie y me vio, buscando margaritas del mantel… Y
toda una historia ha venido detrás de nosotros. Hemos dejado maravillosos
recuerdos en cada una de las ciudades en las que hemos estado; hemos aprendido más
en 25 días que en años de estar viviendo en las grandes capitales del mundo.
Y así, como si nada, se fue a un país del cono sur. Y yo,
con todo y mis recuerdos, me quedé en la Ciudad de México, a donde pertenezco.
De pronto me veo envuelta en papeles viejos de 75 años de antigüedad,
en periódicos que casi ni siquiera se pueden leer. Me veo metida en textos que
tengo que terminar de escribir, pero que no quiero. Me veo metida en unos jeans
talla 5, sin saber que bajé 3 tallas. Me veo frente a este espejo, escribiendo
en el teclado como si me pagaran por ello… bueno, de hecho me pagan por ello;
escribiendo en el teclado con todo el ánimo del mundo, por primera vez sé como
acaba la historia, sé cómo debo de escribir, pero esta vez no quiero hacerlo.
Así pasan los días, y me lleno de buenas noticias. Las cosas
se han puesto mucho mejor desde que me mudé de casa. Mis amigos se han convertido
en mi verdadera familia. Ayer recibí el número del Boletín en el que me
publicaron un artículo. Vine de regreso al lugar en donde toda la historia
comenzó…
Y la mensajería llegó para dejarme regalos que el chico no puede venir a entregarme. Y su guardarropa se dispersa entre mis manos, dejándome camisetas de rayas azules que huelen a Old Spice, y que envuelven cartas de amor con letras de canciones en un idioma que no puedo comprender... ¿Cuál es el punto? Esto nació con fecha de caducidad. El plazo ya se cumplió, y todavía no llega la verdadera despedida.
Taxis, muchos taxis; Metrobús, Metro, camiones, Terminales de Autobuses, aviones, dos aeropuertos; un Autobús que te abraza mientras viajas, un coche que me sostiene al manejar. En la gran ciudad, todos los medios se han puesto de nuestra parte.
Ciudad de México
Guanajuato, GTO, México
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