domingo, 18 de abril de 2010

Estimado Andrés Neuman:

Supongo que más que sentarme a felicitarte en este momento, lo estoy haciendo como una lectora orgullosa de haber formado parte de una generación de escritores. Así es. Así lo sigo creyendo. Para que la Historia tenga lugar, debe tener un propósito; para que un escritor sea merecedor a un reconocimiento, debe tener lectores.

Así, yo me hice una de tus lectoras más fieles. No sé si se deba al destino, a mi gusto por las historias de amor, de esas situadas en un punto de la historia que nos permite conocerla a fondo; o sencillamente no sé si debérselo a uno de mis mejores amigos, que me regaló tu libro en mi cumpleaños, pero te conocí, conocí tu obra y fui inmensamente feliz.

Ayer me encontraba leyendo, escribiendo a mano otro tanto más que el resto de la semana pasada, acompañando a este chico que me ha alegrado las mañanas, cuando San Román me llamó para decirme que había escuchado en la radio que fuiste merecedor del Premio de la Crítica por la obra El viajero del siglo. Me emocioné casi hasta las lágrimas. San Román y yo hablamos, en partes, unos quince minutos; de todo y de nada, de él y de sus exámenes, de ti y de mi y de cómo ahora yo hablo de tu libro.

Él no sabía todos los datos tuyos que guardo en mi memoria. Se los repasé, en el menor tiempo posible, para que también él pueda transmitirlos después. Quiere leerte, no estoy segura de si así será, pero por lo pronto es muy agradable que se acuerde de mi cuando escucha tu nombre, y te identifique cuando yo hablo de uno de mis libros favoritos.

Casi no escribo sobre mi escritor predilecto, el consentido, el que no me canso de leer. Ese es Javier Marías. Si pudiera, releería sus libros una y otra vez, me perdería en su biografía, en su quehacer, en la labor que ha tenido su padre, en sus traducciones, en sus columnas semanales. A la par, haber dado con tu novela me ha enseñado muchas otras cosas, me ha llenado de distinta forma a como Marías lo hizo cuando lo conocí.

Intento pensar como escritora, y si yo fuera reconocida en uno y otro continente, estaría feliz por tener lectores a quienes mi obra les hubiera servido mucho más que para pasar el rato o estar entretenidos. Sería uno de los mayores premios que yo pudiera recibir.

Enhorabuena, mi estimado Andrés, por este último premio, que espero no sea el último, y al contrario, impulse tu tránsito en el camino de la narrativa hispanoamericana.

El premio que recibiste el año pasado me hizo conocerte, y el de este año me ha hecho no dejar de escribir de ti.

Un saludo desde la Ciudad de México,
Mariposa Tecknicolor.

***
Luego de con San Román, me enteré en El País, "Andrés Neuman gana el Premio de la Crítica".

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