La última vez que todas las cosas comenzaron a transcurrir tal y como las planeaba, comencé a pensar que no me lo merecía, que todo era una trampa del destino que me haría pensar las cosas de distinta manera. No sabía el camino que debía tomar, la certeza de mis decisiones, ni las compañías que debían estar junto a mi.
Quizá por eso ahora me sienta un poco extraña, rara, distinta, como si mi mente algunas veces viajara a distinta velocidad de lo que lo hace mi cuerpo.
Pero hoy, después de una larga jornada de trabajo, que venía sumamente cansada, manejando de regreso a casa, la llamada que recibí de San Román, me hizo aterrizar en la realidad, y comenzar a pensar de verdad, que todo esto me lo merezco.
Venía yo sobre Florencia, me tocó el semáforo en rojo así que tenía de frente al Ángel de la Independencia sobre Paseo de La Reforma. El móvil sonó, y del otro lado, un San Román sumamente contento, comenzó a platicar conmigo.
Como siempre, hablamos de todo y de nada. Tomé Tiber, luego Río San Joaquín, luego Periférico Norte. Sin darnos cuenta, llegué a casa, y entonces nuestra conversación tuvo que terminar. Es muy agradable venir sola en el coche, pero sentirse acompañada. La mitad del camino de regreso a casa, lo hice de la mano de este chico.
¿Y sabes qué? Todas estas cosas buenas me las merezco. Comienzo a pensar que por fin, todo el esfuerzo valió la pena. Estamos maravillados de darnos cuenta, de que todo por lo que tanto he luchado se está comenzando a materializar, todo toma forma, todo se vuelve realidad. Es como si por fin la resaca se terminara, y pudiera ver claramente el día después.
Hace un par de años, cuando las cosas estaban bien, casi no podía creer que la buena fortuna llegara a mi vida. Hoy, que comienzan a borrarse los baches del año pasado, estoy segura de que me lo merezco, de que por fin llega mi momento.
Y a vivirlo, como dijo San Román. A disfrutar cada momento, a sentirlo, a llenar mis pulmones de estos nuevos aires que hacen que mi pelo se agite, como se agita mi corazón.
Quizá por eso ahora me sienta un poco extraña, rara, distinta, como si mi mente algunas veces viajara a distinta velocidad de lo que lo hace mi cuerpo.
Pero hoy, después de una larga jornada de trabajo, que venía sumamente cansada, manejando de regreso a casa, la llamada que recibí de San Román, me hizo aterrizar en la realidad, y comenzar a pensar de verdad, que todo esto me lo merezco.
Venía yo sobre Florencia, me tocó el semáforo en rojo así que tenía de frente al Ángel de la Independencia sobre Paseo de La Reforma. El móvil sonó, y del otro lado, un San Román sumamente contento, comenzó a platicar conmigo.
Como siempre, hablamos de todo y de nada. Tomé Tiber, luego Río San Joaquín, luego Periférico Norte. Sin darnos cuenta, llegué a casa, y entonces nuestra conversación tuvo que terminar. Es muy agradable venir sola en el coche, pero sentirse acompañada. La mitad del camino de regreso a casa, lo hice de la mano de este chico.
¿Y sabes qué? Todas estas cosas buenas me las merezco. Comienzo a pensar que por fin, todo el esfuerzo valió la pena. Estamos maravillados de darnos cuenta, de que todo por lo que tanto he luchado se está comenzando a materializar, todo toma forma, todo se vuelve realidad. Es como si por fin la resaca se terminara, y pudiera ver claramente el día después.
Hace un par de años, cuando las cosas estaban bien, casi no podía creer que la buena fortuna llegara a mi vida. Hoy, que comienzan a borrarse los baches del año pasado, estoy segura de que me lo merezco, de que por fin llega mi momento.
Y a vivirlo, como dijo San Román. A disfrutar cada momento, a sentirlo, a llenar mis pulmones de estos nuevos aires que hacen que mi pelo se agite, como se agita mi corazón.
3 comentarios:
Mariposa! Por que no habrías de merecerlo?
Con algunas experiencias he aprendido que aunque quizás solo sea una buena racha y que piense que no lo merezco debo aprender a disfrutar de esas cosas que nos salen bien y nos hacen sonreír (:
Un saludo y más rachas como esta.
Besos y abrazos!
Todo lo bueno que te pueda pasar te lo mereces, te lo ganaste, disfrutalo. Mucha suerte para la proxima semana =0P
Yo tambien ando bien y de buenas, espero que a las dos nos dure este estado de animo unos cuantos años más.
Un beso enorme mi querida Papillon
Bueeeeenoooo, por supuesto que te lo mereces! Estoy muy orgullosa de ti, disfruta todos estos días, celebra, sonrie y sé feliz!
Te abrazo y te quiero!!
ps. Qué bonito eso de manejar con compañía, es re bonito.
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