sábado, 2 de enero de 2010

Para mi amiga la Diseñadora de Modas

En el 2009 cumplimos. Feliz navidad y feliz año nuevo, éste que comienza para nosotras dos. Feliz X aniversario. Y renovando mis votos de amistad, así como tú los renovaste conmigo el día de mi cumpleaños, te digo que no sé qué haría sin ti, y que no sé qué haría en las navidades sin tu compañía, sin tus benditos sarcasmos que me sacan de la monotonía, sin tu sonsonete feliz que a veces me desespera, aquel que dice "navidad, navidad, ya va a ser navidad".

Me enfundé en mis botas vaqueras, me propongo ir a hacerme una manicura si es que todavía me reciben en el salón, pero de pronto me acordé que este año pasado fue nuestro aniversario, ¿no te hace eso feliz? A mi sí. Y aunque ya es muy tarde, y quizá sólo salga a no hacer nada por las calles de la Ciudad -esta que no es mía, pero que los findes tomo prestada-, preferí tomarme estos minutos para escribirte.

Prometo ser mejor amiga, seguir estando allí cada que lo necesites, sostenerte mientras lloras de alegría o de tristeza. Prometo estar allí cuando te rompan el corazón. Prometo no dejarte sola. Prometo no morirme antes que tú. Prometo que cuando estemos viejas, empujaré el carrito del supermercado como lo hacemos ahora, aún con andadera o bastón. Prometo que si es necesario, empujaré tu silla de ruedas cuando ya no nos acordemos de nuestros nombres. Prometo estar contigo en las buenas y en las malas. Prometo conseguirte nuestras deliciosas y lícitas drogas, ya sea por donación, por descuento de farmacia o por recetas que tengan mi nombre.

Prometo que no me olvidaré de ti.

Prometo agradecerte hasta siempre, que hayas estado conmigo todo este tiempo, que me quieras, y que me sigas queriendo a pesar de mi misma.

Prometo que te seguiré a donde vayas. Prometo que te haré lugar en mi maleta o en mi cama de albergue si es que no tengo para pagar el alquiler. Prometo que festejaremos juntas cuando seamos famosas.

Prometo que sostendré tu mano, y que te llamaré cuando tenga insomnio para que me acompañes.

Prometo que no más estaremos solas.

Afirmo -y te lo escribo- que esto querida, es amor del bueno. Los chicos vienen, se quedan a veces, algunas otras se van, a veces nos cambian por otras o cambian a otras por nosotras, nos hacen llorar, nos abandonan y desaparecen para siempre, pero luego vuelven, y piden un lugar. Los chicos a veces nos olvidan. Pero esos no son medias naranjas, y nuestra amistad parece que sí. Las amigas del alma, permanecemos para siempre.

Dos mil diez, nuestro año once. Mi amor sigue siendo para ti.

No hay comentarios: