sábado, 7 de febrero de 2009

Más nada.

¿Sabes? Yo tampoco creí volver a sentirme así otra vez. Y ahora estoy muy triste y me arrepiento de haber tenido un corazón que bailó de felicidad tan poquitos días. Me siento mal. Otra vez quiero llorar. Otra vez no tengo lágrimas.

Odio los tatuajes falsos, odio las columnas que se caen, los edificios que se demolen. Odio el pasto que no crece, las flores que no abren y odio el color en mis pies.
Odio los domingos.
Odio haberte querido tanto, haber perdido el tiempo y haber deseado hacerte tostadas para el desayuno.
Odio haberme ilusionado, odio haberte conocido y confieso que deseo que tu madre tenga una muerte lenta y dolorosa. Deseo que se te multiplique el karma.

Odio no haber tenido párpados en los oídos.

3 comentarios:

copo dijo...

Odio que te sientas asi. No odies haber conocido, de otra manera no habrias aprendido. La gente tendra su merecido.

Edu dijo...

Seria mejor que en vez odiar, dijeramos cambiemos los domingos por sabados parasiepre...
Un Saludo.

Lilith dijo...

Yo opino igual que Madame Copo, nunca te arrepientas de haber hecho algo, solo asi acumulamos experiencias y vida.

Un abrazo.

Por cierto que tengo nuevo blog:
http://lilith-nuevoscomienzosnuevashistorias.blogspot.com/