martes, 10 de febrero de 2009

Mal presagio

Desperté hace como diez minutos. Me siento mal. Tengo frío, un poco de sueño, tengo miedo. Mucho miedo.

Soñé con él. No lo recuerdo todo completo. Resulta que me decían que siempre se "alquila dos putas", que no era lo que parecía. Todo estaba mal, desde hace unos cuatro años todo estaba mal. El corazón se me hacía una esponja seca. Todavía lo quería.

Nos subíamos al coche, a su coche blanco. Él conducía y yo iba a un lado. Íbamos al Pedregal, por donde su antigua casa, a visitar a Pacho. Como siempre no había lugar, Pacho siempre decía que buscáramos lugar desde una cuadra antes de la calle Colegio, y así lo hicimos. Me dijo "bájate Mariposa, nos vemos allá adelante". Lo hice, azoté la puerta y el coche avanzó y lo perdí al dar la vuelta.

Luego muchos gritos, gritos de verdadero terror. Nada más gritos. Corrí, ya no era la calle Colegio, era Ahuehuetes, mi calle de cuando niña y mi madre y mi hermano estaban en el jardín de adelante. Él estaba aplastado, así, aplastado. No lo puedo seguir diciendo, me da escalofríos. Se veía horrible, al dar la vuelta ne la calle le había caído un poste infinito encima, con todo y coche. Había muchos gritos, me tiré al suelo hincada, lloré y lloré. Luego estaba él solo, con mucha sangre y sin coche, sin pelo y a ratos se movía. Estoy segura de que estaba muerto, entonces ¿porqué se movía? Había mucha sangre.

Fueron mis gritos los que me despertaron.

El gato estaba sobre mi tocador a un lado del teléfono, pidiendo salir. Subió y bajó de mi cama varias veces. Me duele el pecho. Me siento como aquella noche de diciembre cuando sentí que me iba a morir y entonces cogí a los santos y me los puse en la muñeca. Hace rato todavía traía los santos en la muñeca y no sirvió de nada.

Si Mauricio me estuviera leyendo me llevaría consigo, no titubearía.

Quiero volver a dormir. Hace frío. El gato salió, no maullará hasta dentro de tres horas. Tengo miedo de prender la luz. Me quiero volver a dormir pero me da miedo.

La radio. Bendita radio. Dormiré con ella. Ya comenzaron las noticias con Sarmiento. Eso siempre cura, escuchar otras voces, otras risas, otras conversaciones. Eso me salva.

1 comentario:

Lilith dijo...

Es horrible tener sueños tan vividos y que te causen tanta ansiedad; yo una vez soñe a mi hemana menor que iba haciendose pequeñita hasta ser otra vez una bebe y ese bebe se hacia pequeñito y se volvia de barro y a mi se me caia de las manos y moria... y ahi voy yo toda estresada y llorosa a contarle (por aquello de que si cuentas un sueño no se hace realidad) y ella se puso de lo màs contenta que por que soñar con la muerte de alguien es que le deseas una larga y feliz vida... ve tu a saber.

Animo no te achicopales.

Besos.