sábado, 22 de agosto de 2009

Tal vez no pueda querer más

He querido tanto, que he sentido cómo mis pies se separan del suelo. He sentido cómo la luz atraviesa mi cuerpo y el aroma me llena por dentro.

He querido tanto, que he estado segura de las decisiones que he tomado. He sentido cómo de la nada surge todo, como la inteligencia lo llena todo gota a gota, como mi pensamiento viaja con los libros.

He querido tanto, que he estado dispuesta a dejarlo todo. He hecho maletas, he hecho viajes, he vuelto sin mirar atrás. A pesar de haber querido tanto, he dejado la ropa lista, los libros amarrados, las fotos en el buró.

He querido tanto, que he decidido dejar de navegar. He echado anclas, he comenzado de nuevo, he escrito en hojas en blanco.

He querido tanto, que estuve segura de que podía compartirme para siempre, porque sólo me tengo a mi misma, porque conmigo podría haber sido suficiente.

Me han querido tanto, que las hojas de los calendarios se llenaron por completo, las hojas de los libros se pusieron en blanco, las hojas de los árboles dejaron de caer, las hojas de afeitar se quedaron en la bañera, las hojas de lámina me cubrieron de la lluvia, las hojas de los periódicos me sonrieron al amanecer, las hojas de los biombos se entreabrieron para verme, las hojitas del pastel supieron no volverse a derretir.

He querido tanto, que algunas noches tengo la sensación de que no podré querer más.

2 comentarios:

Lilith dijo...

Nunca termina uno de querer... a veces hacemos pausas necesarias, pero nunca termina.
Besos!!

Mariposa Tecknicolor dijo...

Me quisieron tanto, y un día me dejaron de querer.