La mejor distancia es la mayor.
Y confieso que algunas veces sueño con que vienen a arrancarme el vestido. Con lo que me dan ganas de que vengas para acá, a sacarme todo lo que tengo encima, la ropa, la piel y los tacones con todo y medias. La distancia no ayuda, o quizá sí y las cosas tienen que ser tal cual son. Yo ya dejé de renegar del destino, nada nos asegura que si ahorita estuviéramos juntos las cosas serían diferentes. Los años no pasan en balde, y quizá la foto del mensajero no ayuda para refrescarte la memoria.
Pasaron muchos inviernos, veranos para ti, kilos para mí, ausencias en tu país. Y hoy que miras mi fotografía y yo miro la tuya, confiesas que lo primero que te vino a la mente fue que te hubiera encantado quitarme el vestido corto color blanco, que uso con mis botas color piel. Ni los viajes relámpago nos sacarían de este apuro. Ni siquiera sería apuro, si estuvieras acá otra vez. Los kilómetros que nos separan supongo que están bien, no creí que quisieras quitarme ese vestido, pero lo comenzaré a creer.
Gran piropo. Por eso te quiero tanto, por estos detalles siento mucho que no te hubieras venido conmigo. Hacía mucho tiempo que no me decían un piropo tan convincente, por estas pequeñas cosas es que fuimos lo que fuimos. Gracias por empezarme la semana con el pie derecho. Okey es oficial, todavía conservo el charme.
1 comentario:
No es sólo "DESTINO, ES OFICIAL, SORPRESAS" Creo que ahí falta ERÓTICO. (: Jii! Felices días tengas Mariposa.
Besos!
Publicar un comentario