No conozco a otra mujer que disfrute más hablar del amor, que mi madre. Es una mujer muy optimista y buena consejera. A mis amigas les gusta venir a platicar con ella y contarle cosas, pedirle que les cuente de los novios de juventud y asi. Desde hace mucho, yo he seguido esta buena actitud de mi madre, y entonces puedo pasar horas y horas platicando con mis hermanas o con mis amigas de los novios y del amor.
La cuestión es que, ya estoy un tanto fastidiada de jugar este jueguito de preámbulo para al amor.
El chico de quien escribí, a quien no sé por qué quiero tanto, me ha llenado el corazón y ha hecho que mi vida sea aún mejor. Todo indica que él no se da cuenta de las actitudes que tiene hacia mí, por lo que no comprende que todos estos meses que hemos estado saliendo juntos, bien darían para darle continuación a una relación en forma.
El chico de quien escribí, a quien no sé por qué quiero tanto, me ha llenado el corazón y ha hecho que mi vida sea aún mejor. Todo indica que él no se da cuenta de las actitudes que tiene hacia mí, por lo que no comprende que todos estos meses que hemos estado saliendo juntos, bien darían para darle continuación a una relación en forma.
Ahora he comprobado que el amor sí se desborda, tal como lo hace un vaso con agua que se va llenando gota a gota. ¿Qué se hace entonces cuando el vaso está lleno? Mi madre declaró situación de emergencia, y muy seria me dijo: "En la vida una es actriz o espectadora, y a ti no te va ser espectadora cuando la mayoría de las veces eres actriz. ¿Que no te das cuenta que tienes que actuar de una vez?" Me dejó sin aliento.
Mafka cree que en lugar de dejar de contestarle el móvil o de permitir que los celos me paren de pestañas, debo hablar con él porque la mayoría de las veces, los hombres no analizan la situación. Ella me dijo que es peor vivir con la duda, que aunque parezca que vivo un amor de secundaria, debo decirle lo que siento. Quizá el sienta lo mismo que yo, y entonces la situación se analizaría desde dos partes. Qué chica más inteligente.
Han pasado algunos días, y a mi madre se le ha bajado un poco la euforia. Hoy por la noche me dijo que la solución pudiera ser la resistencia pacífica; lo que me permitiría tener un poco de tranquilidad y seguir que las cosas siguieran como siempre. Finalmente, confiamos en que los sentimientos saldrán a flote... O en que de plano yo me estoy volviendo indiferente al amor. No puedo recordar si en otras circunstancias hubiera luchado por él (no por el chico, sino por el amor de él). Quizá sí. Y si alguna vez lo hice por el amor de otro chico, ¿por qué no me acuerdo claramente de cómo fue?
El Rey Sol una vez me dijo que había luchado por mi y que no me había logrado. Y sí, alguna vez yo luché por él, y por el soltero tóxico, y por mi novio de la preparatoria. Pero de cierta forma confundí la lucha con la acción de ceder frente a los sentimientos del otro.
Me parece claro que he luchado por el amor bajo muchas circunstancias. De otra manera, no dedicaría tanto tiempo escribiendo sobre él. Por el amor se hacen muchas cosas, y yo he luchado muchísimo por el amor a mí misma. También por el amor a mi profesión, a mi familia y a mi ideología. Soy firme y les soy fiel.
¿Hasta dónde es suficiente? ¿Hasta cuándo se deja de tener miedo a que nos lastimen o a demostrar el amor por otra persona? ¿Por qué todavía no sé si valdrá la pena decirle que me estoy enamorando de él?
En el fondo sé que todavía puedo y quiero seguir luchando. Y también sé que la lucha por el amor de una pareja es directamente proporcional a la correspondencia que se tiene de dicha pareja. Así, supongo que volveré a luchar cuando pise un camino firme, cuando sienta que vale la pena, y finalmente cuando mi corazón se sienta correspondido.
O de plano, cuando se me quite el desenfado y las ganas de enamorarme no me taponen el sentido común ni me tejan dobles puntos de crochet en el corazón.
Me da miedo estar creando una resistencia tolerada a un sentimiento de cariño que sucesivamente se pudiera convertir en algo fuerte y duradero. Quizá el chico me lo esté contagiando.
¿Y si el cuerno ya me salió y no me di cuenta? (¿Ya escuchaste Ambar violeta?)
"Nadie lo sabe ni nadie la vio,
ahora tiene un gran cuerno bajo el corazón.
Y se esconde de todos los hombres que quieren tenerla".
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