miércoles, 27 de marzo de 2013

Ulises de mi alma,

Recibo tu correo con tus amorosas noticias, en tierras guanajuatenses.

Estoy sentada en mi café favorito, bebo y leo. Hago pendientes. Te extraño.

No puedo más que echarme a llorar después de leer el poema que me has enviado. ¿Quién será entonces quien escriba estás lágrimas? Mi corazón me dice que serás tu, sin duda.

Me encontré por accidente un obituario para Chaly la semana pasada. Lloré y lloré. De repente me doy cuenta de que la extraño mucho todavía, y que en vez de mitigar su ausencia, se hace más profunda con el pasar de las canciones y de las anécdotas.

De pronto me veo sola.

De pronto me veo escribiéndote a ti, como si fueras a venir a sobarme el corazón.

Debemos vernos pronto. La semana próxima de ser posible. Es el último lapso de descanso que tengo, luego de mi próxima investigación.

Llámame a partir del viernes, y quedamos. Es un hecho.

Más amores que lágrimas en esta carta,
Mariposa.

"Tus palabras son como un oasis en mi desierto de angustias y preocupaciones".

P.d. Publicaré esta carta.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Aquí voy.

Acabo de leer un mensaje que hoy por la tarde me dejó una de mis grandes amigas. No puedo parar de llorar de la emoción. Soy una mujer muy afortundada. Si hace un año me hubieran dicho que hoy las cosas iban a estar como están, no lo hubiera creído.
El 2012 estuvo lleno de retos importantísimos que llevé a cabo, perdí a una amiga que dejó un hueco muy profundo en mi corazón, pero también gané sentimientos puros y experiencias inigualables.
Durante el 2012 me empeñé en rodearme de personas que me enriquecieran el alma y el corazón, y lo logré.
Soy una mujer sumamente afortunada. Tuve la oportunidad de seguir adelante, crecer como ser humano y tomar buenas decisiones. Cerré los círculos que tenía pendientes. Alcancé los éxitos que me propuse y he seguido adelante sin rencor y mirando mi historia con mucho amor y reflexión. Tuve la oportunidad de aprender a vivir sin violencia y con sinceridad.
Muchas gracias a todas las personas que estuvieron conmigo, a mi familia, mamá, papá, hermanitas y sobrinos; a mis compañeras y mis guías en el CAVI; a mis lectores de tesis de Maestría; a mis colegas y amigos del Instituto Mora; a los amigos que hice durante mis viajes a Guanajuato; a mis amigos de la carrera; a mis amigas del alma que se convirtieron en mis hermanas; a los chicos del Starbucks que se volvieron mi familia; a las personas que conocí en la protesta; a los amores y cariños que Chaly me heredó; a los que conocí en mis fotos y a los que se cruzaron en mis hashtags...
Gracias por hacer de mi una chica feliz, plena y afortunada. Gracias por contribuir a que el 2012 haya sido un gran año. Gracias por caminar tomados de mi mano. Dios nos bendiga, siempre.

Que el 2013 nos llene de mucho amor y nos permita seguir agregando anécdotas a nuestra historia.
Gracias, gracias.

Los amo con todas mis fuerzas.
#SigoAdelante
#TodoEsPosible

viernes, 2 de noviembre de 2012

Yo sí se mañana.

De un tiempo a esta parte, no apoyo las reconciliaciones. No me gustan. Ya no era partidaria de ellas.
Hasta que, claro, vino una gran pelea. Y después de un par de semanas, varias charlas, tres acuerdos, dos comidas, una noche, y darnos cuenta que esto es verdadero amor, vino una gran reconciliación.
Pienso de pronto, que lo importante no es la pelea o si hay o no reconciliaciones, sino si la otra parte tiene un buen corazón.

De pronto me siento llena. Feliz. He aprendido mucho en estos tres meses.

No todo termina después de una gran pelea. No todas las personas van a rompernos el corazón. Sí se sabe acerca de mañana. Sí podemos decir lo que esperamos de la vida y del corazón, para aprender a compartirlo todo.
Me siento muy feliz.

Y definitivamente, no todos los hombres son iguales.

jueves, 11 de octubre de 2012

Otro día en el que cae la tarde y yo todavía no termino de escribir.
Que Dios me ampare esta noche, por favor. Tengo que terminar ya.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tesis pasadas, tesis presentes.

Después de mi examen profesional, comencé a demeritar en cierta forma, a mi trabajo de titulación. Mi tesis de pronto se mostraba ajena y lejana a mi. Hablar mal de mi tesis profesional era al mismo tiempo estar demeritándome a mi misma, siempre creyendo en el fondo que alguien iba a llegar "salvarme" o a decirme que yo y mi carrera sí valíamos la pena.

Casi tres años después, estoy terminando mi segunda investigación académica, una tesis de maestría que me ha costado muchísimo trabajo, pero que también ha sido satisfactoria.

Y de pronto, he tenido la necesidad de regresar a leer mi tesis profesional, y me he dado cuenta de que es un trabajo muy bien hecho, muy bien escrito y dirigido de manera excepcional. Ahorita, por ejemplo, me siento más perdida en el tema que cuando escribí esa tesis.

Y la tengo que acabar. Las tesis se terminan, caray, no pueden ser tesis eternamente presentes. Tienen un destino como todos nosotros, y ese es convertirse en objeto del pasado, en el mismo instante en el que se terminan de escribir.

martes, 9 de octubre de 2012

Martes nueve de octubre de 2012.
Apenas hace un día me ha caído el veinte de que el otoño me está enfriando las piernas todas las mañanas. Apenas me está cayendo el veinte de que el año está por terminarse, y el resto de los ciclos que quedan, están por cerrarse.

Me siento muy feliz por tener en mis manos las decisiones venideras. No puedo creer que por fin, dos años después, estoy terminando mi tesis de maestría. Tengo muchas preocupaciones encima, estoy muy cansada de todo esto y del jaleo del posgrado, de toda la competencia... pero ya nada importa porque estoy por terminar.

Es otoño y el viento revuelve mi cabello como si fuera las olas del mar.
Es otoño y estoy feliz, porque todo esto pronto va a acabar.

martes, 28 de agosto de 2012

Viva la vida

Hace un año viví una de las noches más angustiantes de toda mi vida.
Me alegro sobremanera de que todo eso haya quedado atrás, que haya podido tomar nuevas decisiones y haya podido salir adelante. Muchas gracias a toda mi gente, que se convirtió en mi red de apoyo para salir adelante. Gracias a mis hermanas, a mis amigas y amigos, a mis colegas, mis compañeras mujeres del Centro de Apoyo contra la Violencia Intrafamiliar, y a toda la gente que nunca dejó de confiar en mi.

Si hace un año me hubieran dicho que hoy las cosas iban a estar así, no lo hubiera creído; pero gracias a Dios la vida tomó otro camino y hoy soy muy feliz.

Di no a la violencia.
No más violencia contra las mujeres.
Mujer, no estás sola. Busca la otra forma de vivir. Sí es posible.