Mantener viva la especie en extinción llamada lectores equivale a conservar el sentido de la escritura: lograrlo dependerá de un ingenio mayor que el necesario simplemente para escribir. La pregunta "¿para qué escribir?", que significa "¿para quién escribir?", se ha transformado en la grosera pregunta "¿cómo escribir para ser leído?".
Esta miseria es la que está en el fondo del desánimo que nos lleva a preguntar ¿para qué escribir? Es una pregunta vulgar, ruin, utilitaria, pero antes que nada es una imposición de nuestro tiempo, y el escritor, como cualquier otra persona, nunca elige su tiempo.
Uno, a lo más, decide qué hacer con lo que le ha tocado.
Esta miseria es la que está en el fondo del desánimo que nos lleva a preguntar ¿para qué escribir? Es una pregunta vulgar, ruin, utilitaria, pero antes que nada es una imposición de nuestro tiempo, y el escritor, como cualquier otra persona, nunca elige su tiempo.
Uno, a lo más, decide qué hacer con lo que le ha tocado.
Óscar de la Borbolla.
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