martes, 22 de noviembre de 2016

22 de noviembre de 2016.

Le doy vueltas y vueltas y no le veo para donde pudo haber ido esta historia, más que para este final.

Ahora que mi hijo tiene varicela, me acuerdo de cuando me dio varicela a mi y te tocó llevarme al doctor, me dio en tu casa, en donde no querías que yo estuviera. No entiendo qué tanta mierda pasó tantos años por mi cabeza, para haber regresado a tu lugar tanto tiempo, tantas veces. Alguna vez escuché a una mujer decir que ella en cada ruptura tenía que poner a los océanos de por medio, y se iba. Ahora pienso que yo tuve que poner a mi hijo frente a mi, para protegerme de ti, para saber que no tenía que volver a donde tu estás.
Como lo escribí en mi última carta, maduré muy cabrón y el límite tardó mucho en llegar, pero afortunadamente llegó para siempre.

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