martes, 27 de marzo de 2012

115 días.

A lo mejor parece que no, pero vaya que me he esforzado para superar todo esto. Hoy que me animé a enviarle el mensaje "casual" a ese chico que me llama la atención, y que hemos sostenido una charla un poco atropellada por un chat, me estoy dando cuenta de que no tengo ánimo, ganas ni fe, para coquetear con un chico. De pronto pienso cosas como ¿y de qué vamos a hablar cuando nos veamos? ¿Qué le voy a contestar cuando me pregunte a qué me dedico? ¿Le parecerá aburrido?

Y mientras esos pensamientos se revuelcan en mi cabeza, mi estómago se hace nudo, se me duerme la mano derecha y mis ojos se llenan de lágrimas. Entonces no puedo seguir adelante. No puedo seguir enviando mensajitos, no puedo responder las llamadas, no puedo responder las palabras que debería responder para planear una cita... Simplemente no estoy lista.

¿Volveré alguna vez a ilusionarme por estar con una persona?

Sólo hay una compañía con la que me siento bien. Por eso le llamo para contarle las cosas que me pasan, la alegría que me da verlo, la felicidad que tengo al día siguiente de nuestros encuentros. No estoy segura de poder hacerlo con otra persona: subirme a su auto, dejarle mi bolso a un lado, dormirme plácidamente junto a él... confiarle ciegamente quien soy y lo que tengo.

115 días y tenía una sensación intensa por subirme a mi coche y manejar rumbo a la que era mi casa, a entierrarme con todo el polvo del andador principal, a enmohecerme entre las paredes de ese sucio departamento del sótano del edificio que se hunde. Y me aguanté. No tengo a donde volver, porque de lo que había ya no queda nada.

El tiempo está haciendo su labor, y me está pasando encima como agua limpia. Sólo que quisiera que por favor, se dignara a pasar un poco más aprisa.

1 comentario:

SonrisaMiel (: dijo...

Mariposaaaa!!! No sabes lo feliz que me hace verte por acá, por algunos momentos te perdí la pista y ahora que te encuentro me hace bien leerte.
Me parece que lo que ocurre es cuestión de tiempo, y si... Es difícil volver a confiar, incluso crees que lo mejor podría ser regresar con quien ya estuviste, con quien en algún momento estuviste bien, pero la vida nos depara muchísimas cosas. Hay que ver para adeltante, te entiendo, de alguna manera. Hay días que me siento así, sin ganas de nada, sin querer conocer a nadie nuevo, pero uno nunca sabe con qué fantástica sorpresa nos podemos encontrar. Dale tiempo al tiempo, y verás que se va volando, como una Mariposa (:

Te dejo besos tronados y abrazos de oso!