miércoles, 11 de enero de 2012

La semana pasada me robé una cuchara hermosa, redonda y brillante, de un restaurante al que fui a tomar una taza de ponche.
Creo que estoy regresando a ser yo misma, otra vez.

1 comentario:

Lilith dijo...

jijiji... de vez en cuando dejar salir la chica mala que vive dentro de nosotras con pequeñeces como esa es liberador.
Un abrazo