No creo en el destino. No creo que las cosas un día se hayan escrito, y estemos condenados a que así vayan a suceder. Creo firmemente en que cada uno de nosotros va buscando lo que desea, y va haciendo su historia acorde con las decisiones que toma o las oportunidades que deja pasar.
Estoy muy feliz. No estoy segura de qué fue lo que pasó para que yo estuviera ahorita, sentada en la sala del abordar, maleta en mano, esperando subirme a un avión en nombre de "todas las románticas del mundo", como lo dijo mi amiga Copo.
Sé perfectamente qué tuvo que suceder para tener una casa nueva, o tener una cama nueva... Sé qué tuvo que pasar para volver a estar con mis amigos, para regresar al bajío... Pero no estoy segura de como fue que comencé a hablar en otro idioma, de cómo le hice para seguir con esta seguridad tratando de masticar una lengua desconocida.
Blue jeans, tenis, foulard nuevo al cuello. El cabello plateado parece que va a volar; too much freedom for my hair. Café en mano, dona glaseada y labios color crema. Estoy en la Terminal 2, y esto apenas comienza.
Sí pude salir adelante. Sí pude encontrar otra forma de vivir.
Ahora soy muy feliz, y estoy orgullosa de mi misma.
2 comentarios:
Bon voyage, como siempre, mi querida Mariposa, que la vida se vive andándola.
M.
Insisto, me encanta leerte Mariposa, buen viaje y más alegrías para ti!
Te mando muchos besos (:
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