Me siento como si nunca fuera a volver a ser la persona que fui.
Y probablemente tenga razón. Claro, si fuese una persona que aprende de sus errores, para no volver a cometerlos, entonces no debiera volver a ser la misma persona. Entonces no debo comenzar a extrañar lo que fui, o a sentir que algo me hace falta.
Hace dos días que fui a reiterar mi declaración, poner al corriente a la autoridad y a dos charlas que me era obligado asistir. Lo que más me aterra es que durante las charlas, lo que me di cuenta fue que todo lo explicado parecía encajar perfectamente con la descripción de mi familia.
¿Somos en verdad resultado de los errores de nuestros padres, y de sus traumas?
¿Realmente nuestra personalidad está construida con patrones y conductas aprendidas desde el subconsciente?
Mariposa Esponja, me debería hacer llamar. Ojos abiertos, adiós párpados en mis oídos, que de aquí en adelante sólo trece semanas y nada más. Justo cuando más escéptica me he vuelto, debo entonces proponerme absorber y aprender todo lo que más pueda.
Me voy a reponer de esta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario